Verdemar alerta de que el Brexit será un «foco de conflictos» ambientales

Pide a la Junta que el grupo de trabajo que analiza sus consecuencias lo «tenga en cuenta»

Los ecologistas se preguntan si tendrán que recurrir a la ONU para denunciar prácticas como el «bunkering»
Los ecologistas se preguntan si tendrán que recurrir a la ONU para denunciar prácticas como el «bunkering»

Pide a la Junta que el grupo de trabajo que analiza sus consecuencias lo «tenga en cuenta»

La decisión británica de abandonar la Unión Europea más de cuarenta años después de ingresar en su embrión, la primigenia Comunidad Económica, tiene nombre: Brexit, abreviatura de dos palabras en inglés, «Britain» (Gran Bretaña) y «exit» (salida). Un desprendimiento que Verdemar Ecologistas en Acción vaticina será «un foco de conflictos» y de «incertidumbres» ambientales en el Estrecho. Para empezar, el portavoz de esta organización Antonio Muñoz plantea a este periódico que teme que se «recrudezca» la pugna que existe alrededor de las tres millas náuticas que Gibraltar y el Reino Unido reclaman como mar territorial y que España no reconoce al no estar recogidas en el Tratado de Utrecht de 1713 por el que cedió a la Corona británica la ciudad y el castillo cercano al área portuaria, pero no el istmo ni las aguas circundantes. Un mar «en litigio permanente» que forma parte de dos hábitats que han sido merecedores de protección medioambiental, dos Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), que Bruselas aceptó bajo denominaciones distintas. Uno, el «Estrecho Oriental», a propuesta de Madrid, ocupa una superficie marina de 23.641,82 hectáreas localizadas frente a la costa gaditana, pero parte de ella ya había sido registrada por la UE como LIC con el nombre de «Southern Waters of Gibraltar», el otro, a petición de Londres. «¿Dejará de existir este último con la salida del Reino Unido de la UE?», lanza Muñoz, para añadir otra cuestión: «¿Qué pasará con el trasiego de buques por el Estrecho, volveremos a tener que denunciar prácticas como el ‘bunkering’ –repostado de combustible de barco a barco– y ante quién tendremos que hacerlo si Londres y la Roca dejan de reconocer la normativa de la UE?». Se muestra convencido también de que las dinámicas de fondeo y de suministro de las llamadas gasolineras flotantes «van a cambiar», lo que podría tener consecuencias en la bahía de Algeciras. Y hay más. El histórico ecologista se pregunta «quién va a controlar el vertido de aguas residuales y los parámetros de contaminación atmosférica, si Gibraltar se va de la UE, o el ganar terreno al mar mediante rellenos extraídos con material del fondo del mar?». «¿Tendremos que recurrir a la ONU?», desliza. En definitiva, Verdemar plantea que el Brexit tendrá consecuencias ambientales por lo que pide a la Junta que el grupo de trabajo que ha creado para analizar los efectos que podría acarrear para Andalucía la salida de Reino Unido de la Unión Europea y proponer las acciones correspondientes para minimizarlos en lo posible dentro del ámbito de las competencias autonómicas, «tenga en cuenta este aspecto medioambiental».