Zoido se ofrece a la Junta para reformar las políticas de empleo

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

El presidente del PP-A, Juan Ignacio Zoido, subrayó ayer que está «esperando tener una reunión» con la presidenta de la Junta, Susana Díaz, para entregarle un decálogo de medidas «urgentes» e «ineludibles» para Andalucía, ya que a su juicio, «son muchos los extremos» en los que el bipartito tiene que hacer «reformas de manera inminente».

«Si a Griñán hace nueve meses le entregué cinco ejes para sacar a Andalucía de la crisis, a Susana Díaz le entregaré diez», advirtió el también alcalde de Sevilla en el transcurso de un desayuno informativo organizado por Fórum Europa, donde consideró prioritaria la lucha contra el paro mediante el diseño de «políticas formativas que faciliten el acceso a un puesto de trabajo».

Para ello, según explicó, será necesario que Junta y oposición se «sienten a abordar una gran reforma de la gestión y la ejecución de las políticas activas de empleo» para que, de este modo, se erradiquen las «malas prácticas y las políticas que no dan fruto».

El líder del PP-A también pedirá a Susana Díaz la puesta en marcha de un plan de fomento al empleo juvenil, otro que favorezca el acceso de la mujer al mercado laboral y otro ligado a la generación de empleo en base a la aplicación de la dependencia, así como «no dejar al margen a los que más dificultad tienen hoy en día en materia laboral».

Como segundo punto de este decálogo, Zoido abogó por una reforma de la universidad y de la educación que mantenga un compromiso por «la autonomía» de las academias andaluzas.

La reforma de la sanidad es otra de las demandas que Zoido avanzó que trasladará a Díaz para «garantizar la calidad» de la misma.

En cuarto lugar, apostó por la reforma de los servicios sociales, que pasa por la aprobación de una ley de inclusión social y «no una de beneficencia».

Otra de las medidas que adelantó es la reforma para la competitividad, así como la promoción de «un entorno favorable para crear empresas».

La sexta reforma se centra en la «racionalización y adelgazamiento del sector público andaluz». Igualmente, abogó por el control y la transparencia de la Administración, con la aprobación de una ley «de buen gobierno y acceso a la opinión pública».

La octava reforma que quiere trasladar a Díaz es la defensa del modelo del Estado en el que Andalucía «juega un papel importante en España y Europa»; la novena, se centra en medidas de apoyo a los ayuntamientos y las diputaciones.

El decálogo del PP se cierra con un plan de inversiones para las ocho provincias andaluzas que debe quedar «concretado» en el próximo presupuesto.