Cáritas alerta de que la situación de las personas en exclusión ha empeorado

Atiende a más de 16.500 personas gracias a sus diferentes actuaciones

El director de Cáritas Diocesana de Valladolid, Guenther Eduardo Boelhoff, presenta la memoria de 2018 de la institución junto al delegado episcopal de la organización, Luis Miguel Rojo
El director de Cáritas Diocesana de Valladolid, Guenther Eduardo Boelhoff, presenta la memoria de 2018 de la institución junto al delegado episcopal de la organización, Luis Miguel Rojo

Cáritas Diocesana de Valladolid alerta de que en el último año la situación de las personas en exclusión severa ha empeorado. Así lo afirmó el delegado episcopal de la organización, Luis Miguel Rojo, quien hizo un balance de las actuaciones de la entidad durante el 2018.

En este sentido, señaló que Cáritas destinó en la capital del Pisuerga un total de 2.974.000 euros para acoger y acompañar a las personas y familias que sufren empobrecimiento y que a través de las diferentes actuaciones realizadas se atendió a 16.592 personas.

Según explicó Rojo, el número de las personas en exclusión en Castilla y León según la memoria de la entidad es de 368.000, lo que supone el 15,3 por ciento de la población, una cifra que representa un ligero descenso respecto a datos de hace seis años, situada en el 15,8 por ciento.

Sin embargo, subrayó que con ello se muestra un ascenso de la exclusión severa, que afecta a 214.000 personas, el 8,9 por ciento de los castellanos y leoneses, frente al 5,1 de 2013.

Estos ciudadanos, a su juicio, «son el rostro de la sociedad estancada para quienes el ascensor de la movilidad social no funciones y no son capaces de mejorar un poco su situación» «En esta sociedad cada vez es más difícil hacerse cargo de los que se quedan atrás», denunció antes de recalcar que «ayudar a los pobres es construir andamios de esperanza para lograr un mundo mejor».

Asimismo, Luis Miguel Rojo aseguró que «más del 50 por ciento de la población expresa que ahora ayudaría menos que hace diez años» y sentenció que «Cáritas no quiere sucumbir a esta fatiga de la solidaridad» ya que «nuestra labor es necesaria».