El Ministerio respalda a Silvia Clemente en su defensa de los agricultores activos

El delegado del Gobierno en Castilla y León, Ramiro Ruiz Medrano, junto a la secretaria general de Agricultura y Alimentación, Isabel García Tejerina
El delegado del Gobierno en Castilla y León, Ramiro Ruiz Medrano, junto a la secretaria general de Agricultura y Alimentación, Isabel García Tejerina

La secretaria general de Agricultura y Alimentación, Isabel García Tejerina, destacó que Castilla y León ha sido una de las regiones más beneficiadas por la «vuelta» que se ha dado en los últimos meses a la propuesta inicial de la Política Agraria Comunitaria, que, a su entender, abre «un horizonte de estabilidad» al campo de la Comunidad, dado que aporta «estabilidad» y vincula ayudas a producción y rentabilidad de las explotaciones.

Lo expuso, en rueda de prensa, tras la reunión que mantuvo con los representantes de las organizaciones profesionales agrarias, a los que trasladó el «altísimo grado de consenso» obtenido hace hoy una semana, en la Conferencia Sectorial que determinó el reparto de los fondos comunitarios.

Un acuerdo en el que quedaron respaldadas tesis aportadas por Castilla y León, con la consejera Silvia Clemente a la cabeza, como la de la defensa del agricultor activo, según la cual «no es posible percibir ayudas si no hay actividad agraria». El Ministerio ha fijado que al menos el 20 por ciento de los ingresos de cada explotación que perciba recursos comunitarios esté asociado a actividad productiva. Una cuestión que detalló García Tejerina, quien cifró en 13.325 los beneficiarios actuales de Castilla y León que deberán regularizar su situación a lo largo de este año.

No obstante, lanzó un «mensaje de tranquilidad» a los afectados, que suponen un gasto de 114 millones de euros. Asimismo, incidió en que, pese a la demanda de las OPAs de Castilla y León de alcanzar un 50 por ciento en esa exigencia en la justificación de los ingresos, «hay que ser cautelosos», ya que, dijo, «si se fuerza, puede traer efectos perversos». En la Comunidad, el peso de la PAC en las rentas agrarias llega al 40 por ciento, frente a la media, del 30.

García Tejerina destacó igualmente que «no habrá trasvases entre sectores, ni entre perceptores, ni entre comunidades autónomas», para destacar que si en España se preve crear 24 regiones agronómicas, entre diez y quince estarán en Castilla y León «con importes homogéneos».

Con respecto a los fondos de Desarrollo Rural, la secretaria general afirmó que «ésta va a ser la comunidad autónoma más beneficiada por ellos», con 240 millones de euros adicionales para el periodo 2014-2020. Sobre las ayudas acopladas, dijo que se da un espaldarazo a los diferentes tipos de ganadería, con la recuperación de ayudas como las dirigidas al ovino, a la vez que se respalda la producción de remolacha azucarera, de cultivos proteicos y se fomenta la incorporación de jóvenes al campo.

No fueron tan positivas las valoraciones sobre la aplicación de la nueva PAC por parte de las organizaciones profesionales agrarias. Desde La Alianza UPA COAG lamentaron que no se llegue al 15 por ciento en las ayudas acopladas, mientras que Asaja consideró escasa la exigencia del 20 por ciento para el agricultor activo.