El Papa concede a José Jiménez Lozano la máxima distinción que otorga la Iglesia

La medalla «Pro Ecclessia et Pontifice» le será impuesta por el presidente de la Conferencia Episcopal y cardenal arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, el próximo 4 de noviembre

El Premio Cervantes, José Jiménez Lozano, durante una entrevista concedida a LA RAZÓN
El Premio Cervantes, José Jiménez Lozano, durante una entrevista concedida a LA RAZÓN

El Premio Cervantes, el abulense José Jiménez Lozano, acaba de ser reconocido con la medalla «pro Ecclesia et pontifice», otorgada por el Papa Francisco por su prolífica trayectoria literaria y periodística, su papel en la gestación de Las Edades del Hombre y su «ejemplaridad» como persona y como cristiano.

Una distinción que recibirá el próximo sábado 4 de noviembre, a partir de las once de la mañana en el Arzobispado vallisoletano de la mano del cardenal y presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, quien ha sido la persona que trasladó la candidatura al Santo Padre. Candidatura «compartida por numerosas personas» y convencido de que el galardón será muy bien recibido, dado el común reconocimiento de la sociedad a la persona y la obra del colaborador de LA RAZÓN, afincado desde hace bastantes años en la localidad vallisoletana de Alcazarén.

Ricardo Blázquez solicitó la medalla para este «intelectual cristiano con exigencias de superación y reforma», que participa de manera activa «en la vida de su parroquia y se ha manifestado siempre como hijo de la Iglesia» y cuyo modo de vida es «sobrio y discreto por tres razones fundamentales.

La primera es su «asombrosamente» larga y cualificada trayectoria profesional, reconocida por innumerables premios y en el que abarca «la corresponsalía en Roma durante el Concilio Vaticano II; la evocación de figuras bíblicas; el estudio de personajes como San Juan de la Cruz o Fray Luis de León y llegando a la dirección de El Norte de Castilla».

El segundo gran argumento, según se destaca en un comunicado del Arzobispado de Valladolid, es «su relevante colaboración en la gestación y realización de las primeras exposiciones de Las Edades del Hombre, en lo que supuso un proyecto sorprendente que se convirtió en un éxito rotundo y que a día de hoy sigue atrayendo a miles de visitantes.

Y una tercera motivación para la solicitud de este reconocimiento y su concesión es la «ejemplaridad» de literato como persona y como cristiano. «El reconocimiento que solicito -enfatiza Ricardo Blázquez- sería muy elocuente en la situación actual de nuestra sociedad. Cuando entre nosotros se tiende a olvidar las raíces cristianas de Europa, y a marginar la obra de la Iglesia en el presente y en el pasado, es muy significativo subrayar el empleo de personas como el candidato, que ha unido magistralmente su fe, sus manifestaciones culturales y artísticas y el mensaje de nuestro tiempo».

La medalla «Pro Ecclesia et Pontifice» fue instituida por el Papa León XIII, en 1888, con motivo de sus de bodas de oro sacerdotales.