El salmantino Roberto Martín sorprende con su novedosa forma de tratar el cine en la televisión

El periodista salmantino Roberto Martín Gómez, a las puertas de La Sexta, la cadena que emite sus singulares piezas informativas
El periodista salmantino Roberto Martín Gómez, a las puertas de La Sexta, la cadena que emite sus singulares piezas informativas

Roberto Martín pertenece a aquella generación a la que retrató brillantemente la marca de refrescos más conocida del mundo. Aquella que regrababa películas y videos musicales en cintas VHS. La de los 80 y los 90. Y eso marca. Este salmantino de 35 años ha vivido siempre cerca del cine, en todos los sentidos, y eso tiene reflejo en muchos de sus pasos profesionales. Roberto lleva trece años haciendo lo que más le gusta: informar aunque, ahora, reconoce, «mi misión en televisión pasa por entretener y, si es posible, hacer pensar». Si bien esto lo dice después de haber vivido en directo, desde las instalaciones de la NASA en Madrid, la llegada del ''Curiosity'' a Marte o tras haber visto in situ tiroteos cuando trabajó en la Costa del Sol, hace una década. Asimismo, ha elaborado reportajes para La Sexta Noticias, sobre lo que piensan políticos, agricultores, ingenieros o directores de cine acerca de la recesión económica.

Es, en fin, un todoterreno, con una pasión más que evidente: el séptimo arte. «Tengo la suerte de haber visto muchísimas películas, y de tener una buena memoria para las imágenes, de modo que me quedo con casi todos los detalles, lo que me facilita mucho montar piezas originales para televisión». Eso le permite imprimir carácter a sus propias noticias con diálogos de hasta una quincena de ''filmes'' para ilustrar, sin ir más lejos, el Día de la Risa.

La inspiración llega de la forma más inesperada. Cara a cara con el conocido Will Smith, por ejemplo. «Se me ocurrió que confesara, en castellano y de manera jocosa, que en realidad se llamaba Guillermo y era español. La verdad es que es un actor que se presta, e hicimos un reportaje muy simpático». Ese precisamente es su gran reto cada fin de semana: hacer noticias de cine inigualables. Con su particular sello.

«Me centro en pensar en lo que a mí me gustaría que me contaran. Para un periodista, la clave de una buena información debería ser hacerse muchas, muchas preguntas». Y nos aporta un ejemplo: «si Superman cumple 75 años, por qué no hablamos con el padre de Superlópez, el dibujante leonés, Juan López Fernández (Jan), ya que éste cumple 40 y comparten muchas cosas ambos héroes (cabina, ''S'' al pecho, aunque no bigote)», a lo que añade: «¿O, por qué no hablar con el último actor que lo ha interpretado al hombre de acero, Henry Cavil?». Y es que, bromea, «en una televisión nacional, casi todo es posible».

Pero no para ahí: «de paso, podemos incluir al ''Superman'' más famoso del cine, Christopher Reeve, diciendo que su color favorito es el rosa. Ni el rojo, ni el azul, el rosa». Así, claro está, logra que los menos de dos minutos en que ha de condensar múltiple información -el trabajo más costoso para quien tiene mucho que contar-, resulten diferentes, a la par que ilustrativos.

«Sólo aportando respuestas puedes hacer un entretenido reportaje sobre Orson Welles o Groucho Marx, descubrir quién es el herrero de Hollywood, hacer una crónica crítica de los Goya o hablar con criterio del momento que atraviesa el cine actual», explica. Y, ya que lo menta, ¿hay crisis o no? A lo que responde que «la culpa de que eso esté en boca de todos no es de sus creadores, sino de quienes mueven los hilos de la industria, que la están dejando morir».

Cada vez menos inventiva

Ese toque crítico lo exporta también a «La Meca del Cine», al manifestar que «he mostrado que el talento de Hollywood se ha guardado en un cajón para abrir otro mucho más grande, repleto de guiones simplones, ''remakes'', copias y hasta repeticiones de sagas enteras».

«Me gusta que mis reportajes también sean un descubrimiento para mí», sentencia Roberto Martín, quien en estos años ha tenido la oportunidad de charlar con los primeros nombres del celuloide, como Kenneth Branagh. O, compartir un rato con el primer español en la Historia que ganó un Óscar. Un sobrino de Juan de la Cierva, el inventor del autogiro, que tiene idéntico nombre, y que se llevó a casa una estatuilla en una categoría científica que antaño se entregaba por parte de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos. De la Cierva inventó un revolucionario sistema de estabilización para las cámaras.

En los cuatro ''cursos escolares'' que lleva en La Sexta, como a él le gusta decir, ha descubierto que «internet contamina, porque, al fin y al cabo, tu ordenador y los servidores donde se almacena la gran información de internet consumen muchísima electricidad». Pero, también ha podido conocer que los tractores pasan la ITV y que se puede hacer un buen reportaje con ese engorroso trámite, o pasear por las instalaciones de una gran multinacional de videojuegos, así como acudir al primer festival hortera de nuestro país, «Hortelaria», en Extremadura.

El futuro, en internet

Roberto Martín se ha ''pateado'' ya redacciones de prensa, radio y televisión, pero insiste: «el futuro está en la red de redes, y quien no lo vea está ciego».

Por eso, hace apenas unos días lanzó su canal en youtube, con los reportajes de los que más orgulloso se siente. Todos ellos de La Sexta Noticias. Este compendio de piezas, en las que se pueden atisbar el dominio que el periodista salmantino tiene del cine de todas las épocas, se encuentra en un área titulado por el propio autor como «Bullet-in de noticias», y que se encuentra en la dirección www.youtube.com/user/iperillad.

A ese espacio pretende ir añadiendo reportajes que, como asegura, «hago con todo el cariño y sensibilidad del mundo, porque sé que no es una afición particular, que hay mucha gente que vive por y para el cine, y que, como me ocurre a mí, si detecta algún error, pone el grito en el cielo». Eso precisamente, el perfeccionismo, es lo que le ha permitido hacerse un hueco entre los informadores cinematográficos más reconocidos en los círculos de la capital de España.