Los expertos en incendios forestales piden extremar la precaución durante este año

El de Castrocontrigo, en la provincia de León, fue el incendio más grave de los ocurridos en 2012 y uno de los mayores de las últimas décadas
El de Castrocontrigo, en la provincia de León, fue el incendio más grave de los ocurridos en 2012 y uno de los mayores de las últimas décadas

Varios expertos en gestión ambiental e incendios forestales advirerten de que las abundantes lluvias de la primavera han aumentado el combustible fino en los montes de la Comunidad, un tipo de vegetación que favorece los fuegos, por lo que piden extremar la precaución, dado que detrás del 93 por ciento de cada suceso de este tipo se encuentra la mano del hombre, tanto de forma intencionada como por negligencia.

«Si las personas fueran prudentes o tuvieran cuidado en el manejo del fuego, sólo ocurriría el siete por ciento restante y muchos serían prescindibles, independientemente de la maleza», aseguró, en declaraciones a Ical, el jefe del Servicio de Medio Ambiente de la Junta, Vicente Rodríguez, quien recordó que «los montes son montes» y tienen que tener hierba, árboles, pasto y arbustos para favorecer la existencia de la fauna. En todo caso, en años como el actual, con una primavera tan lluviosa que ha propiciado un gran desarrollo de vegetación herbácea, será el propio verano el que determine «si la campaña será peor o mejor», cuestión que reiteró Rodríguez. Es decir, que las primaveras con agua «no implican veranos más conflictivos».

De hecho, en lo que va de siglo, sólo uno de los cinco años considerados como malos por la importante superficie forestal calcinada sucedió tras una primavera húmeda (2003), como la actual, mientras que cuatro tuvieron lugar tras periodos muy secos (2000, 2005, 2009 y 2012). El jefe de Servicio de Medio Ambiente cree que son éstos, los que llegan de primaveras escasas de lluvia, «los peores veranos».

Por su parte, la profesora titular de Ecología del Departamento de Biodiversidad y Gestión Ambiental de la Universidad de León, Leonor Calvo, comparte que se ha producido una gran canitdad de biomasa fina, compuesta por herbáceas, que se traduce en combustible que favorecerá, «si es verano es muy seco, el fácil inicio de los incendios». Pablo Martín-Pinto, profesor e investigador en incendios forestales y subdirector de la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias de Palencia de la Universidad de Valladolid, abordó la campaña en dos argumentos sencillos. A su juicio, puede ser buena o mala en función de lo que suceda «durante la propia campaña», ya que, de no haber llovido casi nada, «se diría que hay pocas reservas de humedad y que el año sería catastrófico». Pero, por otra parte, si ha llovido, como es el caso, también se dice que habrá por mayor combustión. En conclusión, el riesgo existe siempre.

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente ya ha determinado un mayor riesgo potencial de incendios durante la campaña de verano en Arenas de San Pedro, en Ávila; parte de El Bierzo y La Cabrera, en León; así como Sanabria y Aliste, en Zamora. con riesgo medio alto se encuentran también el sur de Ávila, Bembibre y Astorga, en León; la Sierra de Francia, en Salamanca; y Mombuey, en Zamora.