Mensaje catastrofista del PSOE sobre la Reforma Local para Castilla y León

Juan José Zancada y Francisco Ramos atienden a la prensa, ayer en Valladolid
Juan José Zancada y Francisco Ramos atienden a la prensa, ayer en Valladolid

Si se aplica la Reforma Local aprobada el pasado jueves en el Congreso, reinará el caos en Castilla y León. Al menos así se desprende de la valoración que hacen el PSOE de esta normativa y sus «graves» consecuencias para nuestra Comunidad.

Los socialistas auguran la destrucción de 40.000 empleos públicos, el aumento del estrés y de la tensión entre administraciones debido a que nadie sabrá que va a pasar con las competencias de cada uno; el crecimiento también de los conflictos judiciales en los tribunales ordinarios a manos de los propios funcionarios, los sindicatos o las asociaciones; y, para rematar, la desaparición de la economía rural. Sobre este último punto, el procurador socialista Francisco Ramos, advierte de que esta reforma local propiciará, entre otras cosas, que las Diputaciones Provinciales se conviertan en centrales de compras, lo que perjudicará a los comercios locales de los municipios como por ejemplo ferreterías. «La Junta ha creado un problema donde no lo había», lamenta Ramos, mientras denuncia que ese mensaje lanzado desde el Gobierno de una administración, una competencia, «es una falacia».

El partido del puño y la rosa rechaza esta reforma local porque consideran que se carga el Estado de Bienestar en los municipios, al vaciarles de competencias y de financiación, además de vulnerar el Estatuto de Autonomía de Castilla y León. Por ello, el secretario autonómico de Política Municipal del PSOE, Juan José Zancada, pide a la Junta y a su presidente Juan Vicente Herrera que haga como su homólogo gallego, Núñez Feijoó, y revise la normativa para adaptarla a la realidad socioeconómica de nuestra Comunidad. «Queremos que se garantice que se mantendrán todos los servicios básicos de proximidad y que no se elimine, por ejemplo, ni un solo consultorio local de los más de tres mil que hay a lo largo de la Región», señala Zancada, preocupado también porque vaticina que estos servicios públicos esenciales acabarán en manos privadas.

De todas formas, los socialistas albergan alguna esperanza y tienden la mano a la Junta para dialogar y trabajar juntos para mantener el acuerdo alcanzado entre el PSOE y el Gobierno regional en la Ley de Ordenación del Territorio de Castilla y León, y conseguir que esta normativa regional preserve los actuales servicios en materia educativa, sanitaria o de servicios sociales que se prestan en los municipios, además de evitar esta «creciente» tensión que han detectado entre administraciones y que tampoco se destruya ni un solo puesto de trabajo.