Purple Weekend fomenta en León la cultura y estética 'vintage' de los años 60 y 70

Referencia para la música de estética 'mod' y 'sixtie' y punto cultural con exposiciones, mercadillos, una feria del disco y un desfile de moda

El Festival Internacional Purple Weekend de León no solo es ya una referencia para la música de estética 'mod' y 'sixtie', sino que también se consolida como un punto cultural con la celebración de exposiciones, mercadillos, una feria del disco y un desfile de moda 'vintage'.

Al cartel de más de una veintena de artistas de contrastada reputación en este estilo musical, con actuaciones estos días del puente de diciembre en varios escenarios de la ciudad de León, la organización ha vuelto plantear una serie de actividades paralelas.

La más llamativa de todas, un año más, ha sido la llamada 'scooter run', una concentración del vehículo insignia de los aficionados a este tipo de música, que no es otro que las motocicletas de las marcas vespa y lambretta.

Varias decenas de estos ejemplares se han dado cita en León durante estos días, lo que ha suscitado el interés y la curiosidad de visitantes y de leoneses.

Espacio Vías ha acogido la celebración del mercadillo 'vintage' en el que han participado comerciantes llegados desde lugares como Madrid, A Coruña, Ourense, Málaga, Mallorca o Salamanca, donde se ha exhibido ropa y complementos de esta estética.

Vestidos pop y psicodélicos, parkas, polos, camisas, zapatos, bolsos, foulards, botines estilo 'chelsea boots', artículos de decoración o bisutería original de las épocas de los sesenta y los setenta o de reciente creación han formado parte de la muestra, han informado fuentes de la organización.

Entre algunos de los productos curiosos se han encontrado teléfonos antiguos, viejos tocadiscos, botellines de refrescos ya retirados del mercado, mantelería que evoca otras épocas o botes de detergente Colón como uno de los iconos de aquella época.

El mercadillo ha acogido una feria de discos para facilitar a los participantes en el festival nuevos sonidos y ofrecer la posibilidad de ampliar la fonoteca particular de estos enamorados de la música.

Se han puesto a la venta cientos de chapas, un elemento decorativo muy propio de este tipo de estéticas, así como cómics o revistas especializadas ya descatalogadas, entre otras muchas cosas.

También se han desarrollo exposiciones, como la que ha protagonizado el fotógrafo Carlos Ochoa con imágenes captadas en estos últimos años de Purple Weekend, así como un desfile de moda con vestidos de 'sesenteros' y 'setenteros' como punto final a las actividades paralelas al festival.