Suárez-Quiñones anima a reflexionar «sobre los silencios que amparan» a los pirómanos

El consejero visita «la catástrofe» del incendio del Valle del Oza que arrasó unas 1.300 hectáreas

El consejero de Medio Ambiente, Carlos Suárez-Quiñones, visita junto a la alcaldesa de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo, la zona arrasada por el fuego
El consejero de Medio Ambiente, Carlos Suárez-Quiñones, visita junto a la alcaldesa de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo, la zona arrasada por el fuego

El consejero visita «la catástrofe» del incendio del Valle del Oza que arrasó unas 1.300 hectáreas.

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, animó a la sociedad a reflexionar «sobre los silencios que amparan» las conductas pirómanas. Así lo señaló tras visitar, junto a la alcaldesa de la localidad leonesa de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo, el «desolador» paisaje que deja el incendio que arrasó desde el miércoles por la mañana el ponferradino Valle del Oza.

En este sentido, lamentó que el fuego arrasara unas 1.300 hectáreas, según las primeras estimaciones. El viento perjudicó además el trabajo de los medios personales y provocó el avance de las llamas, a lo que se sumó la orografía del terreno, que también obstaculizó las labores de los efectivos y vehículos anti-incendios, cuyo trabajo elogió el consejero, quien destacó, en concreto, que en algún momento los pilotos hicieron «un esfuerzo tremendo volando en condiciones al límite de su propia seguridad», destacó Suárez-Quiñones, informa Ical.

El incendio, cuyo resultado definió el consejero como «catástrofe» y que se considera intencionado, no se dio por controlado hasta la mañana de hoy domingo, después de haber alcanzado el nivel 2 y asolar unos montes con un amplio valor sentimental para la comarca berciana.

Desde el punto de vista del medio natural, señaló que un 80-85 por ciento de la superficie quemada es matorral y hay una parte de arbolado, principalmente roble y otras especies, con un daño ambiental relevante. En ese aspecto, apuntó que el incendio sufrido en Fabero el pasado año verano fue bastante más grave. En su extinción se gastó más de medio millón y serán necesarios dos más para las labores de restauración.

Hasta ocho medios aéreos simultáneamente y dos centenares de personas llegaron a trabajar en las labores de extinción del incendio del Valle del Oza, el más grave de los 1.500 registrados en Castilla y León en lo que va de año.

Suárez-Quiñones indicó que «los criminales que pegan los cerillazos, que sepan que esa acción contra el medio natural y las personas, puede tener imponderables» que perjudican a la riqueza natural de nuestra Comunidad.