Buch se postula abiertamente para ser el nuevo líder de la postconvergencia

«Pueden contar conmigo», dice sobre la posibilidad de asumir el mando interno de la reorganización

El conseller Miquel Buch junto al president Quim Torra esta semana.
El conseller Miquel Buch junto al president Quim Torra esta semana.

«Pueden contar conmigo», dice sobre la posibilidad de asumir el mando interno de la reorganización

La postconvergencia, dividida en los tres satélites que conforman el Pdecat, Junts per Catalunya y la Crida, afronta este verano su enésima reconstrucción desde que las siglas de CDC pasaran a mejor vida en 2016. Artur Mas y Carles Puigdemont se han reunido esta semana en Waterloo para esbozar las líneas maestras del nuevo espacio y han llegado a la conclusión de que la marca debe ser JxCat y el modelo, la «confluencia». Sin embargo, la batalla está en el liderazgo interno, con varias corrientes luchando por imponer sus nombres y tesis. En esta ecuación ha entrado de lleno el conseller de Interior, Miquel Buch, quien se ha postulado para liderar el nuevo espacio: «Pueden contar conmigo», ha dicho en una entrevista en Rac 1.

«Supongo que los diez años de alcalde, los seis al frente de la Asociación Catalana de Municipios y este año en Interior avalan que pueda hacer el trabajo», ha asegurado poniéndose a disposición de la militancia y la dirección del partido.

Según ha adelantado «La Vanguardia», el actual titular de Interior es uno de los nombres por los que apuesta Artur Mas para poner orden y liderar la nueva postconvergencia –el otro es Marc Castells, de la Diputación de Barcelona, mientras que Carles Puigdemont optaría por perfiles más independientes como los de Elsa Artadi o Laura Borràs– , una información a la que Buch respondió con un claro paso al frente. Aún así, el dirigente ha pedido prudencia y, haciendo un símil futbolístico, ha explicado estar en «pretemporada», en pleno mercado de fichajes con constantes rumores y especulaciones.

No obstante, el nombre de Buch siempre ha sonado para organizar y liderar la posconvergencia, incluso en la severa crisis que ha pasado el Pdecat este último año tras la salida de Marta Pascal. Alcalde de Premià de Mar y presidente de la influyente Associació Catalana de Municipis, pertenece a la corriente Moment Zero y ha sido avalado por el propio Artur Mas en varias ocasiones.

De hecho, ya aspiró a controlar la cúpula del Pdecat en 2016: en el congreso fundacional de la formación heredera de CDC, en julio, presentó junto a Jordi Turull una candidatura conjunta para dirigir el partido que finalmente no prosperó.

«Tengo muy claro que el partido no deja de ser un instrumento para conseguir la independencia. El proyecto definitivo es Cataluña y su gente. Si estas son las condiciones, pueden contar conmigo», ha sentenciado el responsable de Interior y uno de los hombres fuertes del Govern de Torra.

El plan pasa por refundar el espacio postconvergente antes de las vacaciones de verano o como muy tarde en septiembre para articular el nuevo partido, definir una estrategia común de cara a la sentencia del juicio del «procés» y mirar de reojo hacia unas hipotéticas elecciones con la tarea posterior de nombrar a un candidato a la presidencia de la Generalitat.