Colau coloca al frente del Carnaval a una reina feminista y republicana

El Ayuntamiento destrona al clásico Carnestoltes y recupera a la soberana Belluga, una de sus comparsas en el pasado para dar protagonismo a las mujeres en la popular celebración

Un carnaval renovado. La actriz y paya Alba Serraute será la encargada de dar vida a la reina Belluga.
Un carnaval renovado. La actriz y paya Alba Serraute será la encargada de dar vida a la reina Belluga.

El Ayuntamiento destrona al clásico Carnestoltes y recupera a la soberana Belluga, una de sus comparsas en el pasado para dar protagonismo a las mujeres en la popular celebración

Hubo un tiempo en que el Carnaval de Barcelona pugnaba por ser uno de los más importantes de Europa. Con sus más de 700 años de historia, no son pocos los historiadores y escritores que han dado fe del jolgorio que se adueñaba de la ciudad incluso desde Navidad. El propio Calderón de la Barca inmortalizó la festividad barcelonesa en su obra «El pintor de su deshonra». Por aquella época, el rey Carnaval (Carnestoltes) compartía protagonismo con otros personajes que le acompañaban durante sus aventuras de transgresión y desenfreno. Finalmente, el martes de carnaval es juzgado por su mal comportamiento y condenado a muerte. Al fin y al cabo, de esta manera se representaba el final de una etapa que contrastaba con el comienzo de la Cuaresma. Al rey Carnaval, sin embargo, en esta ocasión no le ha hecho falta esperar a su habitual juicio sumarísimo. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, lo ha obligado abdicar de antemano en favor de uno de esos personajillos que antaño le acompañaba. La reina Belluga ocupará su lugar para dar protagonismo a las reivindicaciones feministas e incluso antimonarquicas.

Así las cosas, esta edición, que tendrá lugar del 4 al 10 de febrero, tendrá un presupuesto de 200.000 euros, un 30 por ciento menos que el año pasado, y este ahorro se producirá gracias, según el Consistorio, a descentralizar la festividad para que los actos en los barrios cobren protagonismo. La concejala de Participación y Territorio, Gala Pin, y la concejala de Ciclo de Vida, Feminismos y LGTBI, Laura Pérez, explicaron que la sustitución del rey Carnestoltes corresponde a la recuperación de la reina Belluga, una figura del siglo XVII que se paseaba por la ciudad junto con el rey Belluga. El cartel del Carnaval 2016 ha ido a cargo del artista Toni Camarasa y el vestuario, inspirado en la Barcelona decimonónica, será de la diseñadora Valeria Civil.

La Reina Belluga será interpretada por el artista y payasa Alba Sarraute, que leerá el bando de inicio de la fiesta desde las ruinas del Born Centro Cultural el jueves 4 de febrero. La actriz destacó que el carácter de la reina será «republicana y antimonárquica porque es lo que tenemos». «Si hubiera un primer ministro, sería otra cosa», se ha mostrado convencida, ha destacado el honor que supone encarnar «una sátira del entorno político y social».

Así, el Ayuntamiento aboga por «la recuperación histórica de diferentes tradiciones que han caracterizado esta celebración a lo largo de la historia de la ciudad». Con la incorporación de la Reina Belluga «no sólo se quiere recuperar la importancia que había tenido este personaje femenino, sino que también quiere ser un reconocimiento a la participación social y política de las mujeres de la ciudad», señalaron. Y no es otra que la reina de los locos y los cantamañanas, la reina de la diversión y de la desobediencia; la reina que proclamaba el fin de las buenas costumbres y del poder establecido y que instauraba el reinado del exceso, de los placeres, de la comida y del beber, de la fiesta y del sexo.

El Arribo de la reina Belluga será el jueves día 4 en el Born, donde leerá el bando de inicio de la fiesta; el viernes se celebrará el baile del Molinet, con protagonismo de molinillos y máscaras; el sábado será el día de rúas en los barrios; y el domingo en la plaza Comercial será escenario de la Taronjada, la batalla de globos y confeti naranja y la cabalgata de la reina Belluga. La fiesta se despedirá el día 10 con el entierro de la Sardina.