Del aeropuerto a Zona Universitaria en 32 minutos

El nuevo ramal de la L9 del metro se inaugurará el próximo 12 de febrero y conectará con la terminal 1

El conseller rull visitó ayer las obras de la línea 9 del metro
El conseller rull visitó ayer las obras de la línea 9 del metro

Hubo un tiempo, no muy lejano, en el que Cataluña también era tierra de inauguraciones como baza electoral. Se construyeron aeropuertos, se ampliaron terminales y se dio la bienvenida al AVE. La crisis y la paupérrima situación de la Generalitat terminaron con esa dinámica mientras el presupuesto del departamento de Territorio se quedaba en los huesos. Uno de los grandes símbolos del despilfarro fue sin duda la línea 9 del metro. De los 2.500 millones previstos inicialmente se pasó a más de 16.000 dejándola inacabada y prácticamente inacabable. En los últimos años, sin embargo, se hizo un cierto esfuerzo para recuperar las inversiones y el próximo 12 de febrero verá la luz uno de los tramos de la L9. Concretamente, el que conecta el aeropuerto con la parada de Zona Universitaria. Es decir, por fin los barceloneses podrán llegar a la nueva terminal de El Prat. Eso sí, no sin cierta dosis de paciencia, ya que una vez alcanzada la última parada de la línea verde se necesitarán 32 minutos y 15 estaciones para llegar al aeropuerto.

En cualquier caso, las plegarias de los responsables del Mobile World Congress por fin han sido respondidas. La organización llevaba años suspirando por la interconexión directa entre el evento y El Prat hasta el punto de que la apertura de esta línea se convirtió en una condición indispensable para prolongar el congreso, como así ha sido.

Así, este nuevo tramo de 20 km, que se estrenará el viernes 12 de febrero, ha necesitado una inversión de 2.899 millones de euros y se prevé que cada año transporte a 23 millones de viajeros. La frecuencia de trenes será de 7 minutos, pero en casos de demanda excepcional, como el citado congreso, la línea permitirá que intercalen trenes con menos paradas para favorecer la circulación. La distancia media entre estaciones es de poco más de 1,4 km, y la distancia máxima es de 3,5 km entre las paradas de las dos terminales del aeropuerto. Se han instalado 50 ascensores, 74 máquinas de venta de billetes y 133 escaleras mecánicas. De momento, sin embargo, no hay cobertura de móvil.

Estos días la L9 ya está funcionando en pruebas. El próximo sábado, día 30, se hará la primera prueba con pasajeros reales. El consejero de Territorio, Josep Rull, aprovechó para hablar el ramal que queda pendiente por poner en marcha en la Zona Franca que, a diferencia del presente, supondrá un auténtico cambio para los vecinos de esos barrios. Rull admitió que la Generalitat y Ayuntamiento deben hablar para «desencallar» el proyecto. O lo que es lo mismo, que el Ayuntamiento deberá abonar parte de la factura para que se construya.

esde noviembre de 2014 los responsables del Departamento de Territorio y Sostenibilidad han hecho más de 3.000 pruebas en este tramo para poner a punto el sistema de circulación automática de trenes sin conductor, lo mismo que funciona en los tramos de la L9 que ya están en funcionamiento. Con este periodo se han puesto a prueba las instalaciones eléctricas, las estaciones, la ventilación, las comunicaciones y las puertas automáticas, entre otros. La puesta en servicio de este tramo –casi tan largo como toda la L1– no sólo permitirá llegar en metro a la terminal más utilizada del aeropuerto, sino que también mejorará la movilidad de los municipios por los que pasa, que son Barcelona, Hospitalet y El Prat de Llobregat.