Documentan el primer caso probable de muerte de un feto por el virus del zika

La mujer viajó a República Dominicana en verano de 2016, donde contrajo la enfermedad. Al regresar, un examen de rutina reveló la muerte del embrión de ocho semanas certificada ahora, dos años después.

Científicos del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) han documentado el primer caso probable de muerte espontánea de un feto a causa del virus del zika en España. Foto: LA RAZÓN.
Científicos del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) han documentado el primer caso probable de muerte espontánea de un feto a causa del virus del zika en España. Foto: LA RAZÓN.

La mujer viajó a República Dominicana en verano de 2016, donde contrajo la enfermedad. Al regresar, un examen de rutina reveló la muerte del embrión de ocho semanas certificada ahora, dos años después.

Científicos del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) han documentado el primer caso probable de muerte espontánea de un feto a causa del virus del zika en España, donde han nacido niños con microcefalia a causa de esa infección.

Según explicaron a Efe fuentes del ISGlobal, el caso se remonta a 2016. Sin embargo, hasta ahora, dos años después del contagio, no se ha certificado científicamente la probable causa de la muerte espontánea del feto en una mujer española, hija de dominicanos afincados en Barcelona, que viajó en junio de aquel año a la República Dominicana, donde se infectó de zika.

Los científicos han estudiado el caso y han llegado a la conclusión de que es «altamente probable» que la causa de la muerte inesperada del feto fuese por el virus del zika. El equipo de ISGlobal, centro impulsado por la Fundación Bancaria La Caixa, considera que el estudio de este caso fortalece la asociación entre virus del zika, infección a través de la placenta y daño en el embrión.

La mujer en cuestión ya comenzó a desarrollar síntomas compatibles con infección por zika cuando estaba en República Dominicana. A su regreso a España, un examen de rutina reveló la muerte del feto, que se estima que ocurrió en la octava semana de gestación. Luego, el equipo investigador pudo aislar el virus en la placenta y en el tejido embrionario.

La mujer, además, tenía anticuerpos contra el virus, y los investigadores no pudieron detectar virus en sangre (por métodos moleculares) hasta un mes después de la aparición de los síntomas.

«La persistencia del virus hasta tres semanas después de la muerte fetal no se había descrito previamente, y pone de relieve el escaso conocimiento sobre la historia natural de la infección», destacó Azucena Bardají, coordinadora del estudio.

«Todos los análisis realizados indican que el aborto espontáneo se debe muy probablemente a la infección sintomática por zika en los primeros meses del embarazo, y que ocurrió poco después de la infección», concluyó Bardají. Los resultados del estudio también identifican la placenta como uno de los tejidos diana del virus del zika.