Duran asume que la consulta se ha «debilitado» tras el giro del PSC

La Razón
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El desmarque del PSC de la hoja de ruta trazada por CiU, ERC, ICV y CUP ha «debilitado» el proceso soberanista. Así lo asumió ayer el secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, tras reunirse con la ejecutiva de la federación nacionalista. Duran era, probablemente, el dirigente de CiU más interesado en que el PSC no se descolgara del camino hacia la consulta porque consideraba que su presencia era básica para justificar la centralidad de esta reivindicación. Pero el giro de los socialistas catalanes, consagrado en su reciente consejo nacional, deja a CiU con la única compañía de ERC, ICV y CUP (todos ellos con una presencia muy limitada en Madrid, incluso inexistente).

«Creo que el PSC ya está perdido para esta causa y lo siento. Desgraciadamente creemos que no podemos contar con el PSC», afirmó Duran, que lamentó que los socialistas catalanes hayan abandonado el proceso en un momento en que los grupos catalanistas se preparaban para dar el salto al Congreso y defender allí que el Gobierno traspase a la Generalitat la competencia para organizar referendos. «Ahora que el Parlament a través de la comisión del derecho a decidir está realizando sus primeros pasos para remitir a Madrid iniciativas legislativas para acordar un instrumento, un método para hacer la consulta, es justamente cuando el PSC se descuelga del proceso», criticó.

Los nacionalistas dedicaron buena parte de su ejecutiva a analizar el giro de los socialistas catalanes, que han pasado de participar en la comisión del derecho a decidir a anunciar que no piensan seguir la estrategia de sus impulsores puesto que no intuyen un acuerdo entre Gobierno y Generalitat. «En los últimos meses, el PSC se ha debatido entre dos polarizaciones dentro del partido. A partir de su consejo nacional han cerrado filas alrededor de una, la del PSOE. Por muchos argumentos que se utilicen, no hay ninguna duda de que la posición del PSC viene muy condicionada porque saben que el PSOE no comparte que su posición inicial a favor del derecho a decidir», analizó Duran Lleida.

La conclusión del líder de Unió es que ahora el PSC está «al lado del PP y de Ciutadans. «Con su posición, el PSC debilita al Parlamento de Cataluña y fortalece a Rajoy», concluyó.

El PP, en cambio, cree que el giro de los socialistas catalanes no es suficiente. Alicia Sánchez-Camacho emplazó al primer secretario del PSC, Pere Navarro, a ser «coherente» con el discurso que ha vendido este fin de semana y abandonar la comisión parlamentaria sobre el derecho a decidir en la que participan los socialistas catalanes. La presidenta del PP catalán avisó a Navarro de que si no mueve ficha le acusará de haber engañado al personal. A Sánchez-Camacho no le da miedo que los críticos, que han demostrado ser una minoría, logren que Navarro vuelva a cambiar de decisión, si no que Artur Mas y Oriol Junqueras le presionen para que vuelva a defender una postura ambigua. En un intento de evitar que Navarro se deje seducir de nuevo por los soberanistas, insistió en que el derecho a decidir «no existe», porque «no es un derecho democrático» y el PP se dejará la piel en darle batalla.

«Sobran actitudes»

La dirección del PSC, por su parte, confía en que los sectores críticos asuman con lealtad la postura votada por el 83 por ciento del consejo nacional, aunque será necesario un verdadero ejercicio de fe porque estos sectores no descartan, ni mucho menos, volver a romper la disciplina de voto en el Parlament. Preguntado por ello durante una visita al Sincrotrón Alba, Navarro dijo que en su partido sobran determinadas «actitudes» pero no personas, y abogó por que las preocupaciones de la ciudadanía centren el debate político en el partido.

Navarro subrayó que él «nunca» ha pensado que en el partido sobre nadie, y defendió la pluralidad interna y la democracia interna. «Sobran actitudes de personas que trabajan más para sí mismos que para el colectivo», zanjó.