Política

El bastón de mando de Colau: 250 millones de déficit

Ada Colau, durante la toma de posesión como alcaldesa de Barcelona.
Ada Colau, durante la toma de posesión como alcaldesa de Barcelona.

La candidata de Barcelona en Comú, Ada Colau, ha sido proclamada primera alcaldesa de la capital catalana, con una mayoría absoluta de 21 de los 41 votos de los concejales que forman el consistorio.

Ada Colau ha accedido a la Alcaldía de Barcelona, un ayuntamiento que cerró 2014 con un exiguo superávit de 22,2 millones de euros y que espera terminar 2015 con uno de 14 millones. A diferencia del Ayuntamiento de Madrid, el de la Ciudad Condal apenas acumula una deuda de 871 millones de euros, de modo que Barcelona en Comú tendrá un amplio margen para endeudarse incurriendo en déficit con el propósito de sufragar todos sus nuevos programas de gasto y de soportar la merma de ingresos derivada de su alocada paralización de actividades económicas.

Al igual que en el caso de Ahora Madrid, Colau también plantea un plan de rescate ciudadano consistente en una notable inflación presupuestaria: 20 millones de euros para la adquisición de alimentos, 25 millones para crear una renta mínima de inserción social, 50 millones para un Plan E local que cree 2.500 empleos, cinco millones para combatir la pobreza energética (del que se beneficiarían 25.000 familias frente a las 250.000 a las que quiere llegar Ahora Madrid), cinco millones adicionales para reforzar los servicios de salud y otros cinco para subvencionar el transporte municipal. En total, 110 millones de euros. También propone usar 50 millones de euros para convertir la ciudad en una zona de tanteo y retracto a favor del Ayuntamiento, es decir, para que éste disponga de prioridad a la hora de adquirir los inmuebles privados que salgan a la venta. Y, al igual que Ahora Madrid, propone remunicipalizar los servicios externalizados, lo que en caso de encarecerlos en un 20% supondría un sobrecoste de cerca de 100 millones de euros. En conjunto estamos hablando de una hinchazón inicial de los gastos superior a los 260 millones de euros, lo que acabaría con el diminuto superávit de 14 millones y generaría un déficit de 250 millones. Ahora bien, hasta alcanzar la deuda de Madrid de 6.000 millones de euros, Colau cuenta con un amplio margen para arruinar a sus conciudadanos. Pan para hoy y hambre para mañana.

Barcelona es la ciudad española con un mayor número de turistas y la tercera urbe europea con más gasto turístico. En concreto, y según el estudio de MasterCard, la Ciudad Condal recibe alrededor de 7,6 millones de turistas que gastan 12.313 millones de euros (cinco veces más que todo el presupuesto anual del Ayuntamiento). Absurdamente, Barcelona en Comú pretende restringir la actividad turística en la ciudad mediante una batería de medidas conducentes a prohibir la creación de nuevas infraestructuras hoteleras, ampliar el cuerpo de inspectores para sancionar a todos aquellos que destinen sus pisos al alquiler turístico sin ajustarse a la totalidad de las regulaciones y revisar la celebración de congresos internacionales como el Mobile World Congress que congregan anualmente a 100.000 personas.

Colau saltó a la fama como portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Es natural, por tanto, que las medidas relativas al mercado inmobiliario ocupen una posición singular dentro de su programa. Por desgracia, todas ellas se dirigen a limitar la inversión y, por tanto, a encarecer su precio. En concreto, Barcelona en Comú pretende sancionar a los bancos que desahucien a los hipotecados que hayan dejado de hacer frente a sus obligaciones financieras. Asimismo, propone la expropiación de locales «injustificadamente» vacíos, es decir; una legalización de la okupación. Por último, obligará a reservar el 20% de techo en las nuevas promociones y rehabilitaciones a colectivos «especialmente vulnerables», lo que encarecerá sustancialmente el coste del 80% restante de la promoción. Tal como sucede con Ahora Madrid, Colau exhibe una frontal desconfianza hacia la iniciativa privada como motor generador de riqueza: su programa se basa, por un lado, en hipertrofiar el gasto y la deuda pública para crear empleo dependiente de la Administración mientras, por otro, se machaca inclemente al sector privado con impuestos y regulaciones que dificultan la expansión de su actividad. La motivación última no es otra que la de asfixiar al autónomo y al empresario al tiempo que se sobredimensiona el Estado. Ya lo dijo hace un par de años Colau: «Para hablar de democracia y de derechos humanos, hemos de cuestionar el capitalismo». Los prejuicios ideológicos siempre por delante: por mucho que ello acarree una significativa pérdida de libertades y un intenso empobrecimiento de la población.


Del activismo a la Alcaldía

De este modo, la que ha sido durante años la cara más visible del activismo social en Barcelona desde la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), se ha convertido hoy en la primera mujer alcaldesa de la capital catalana tras ganar las elecciones del 24M con la formación Barcelona en Comú.

Si por algo es conocida la alcaldesa es por su lucha contra los desahucios, primero desde el movimiento "V de Vivienda"y, posteriormente, como una de las fundadoras de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, que la convirtió en un referente en toda España en la denuncia de esta problemática social.

Colau (Barcelona, 1974), devoradora de novela negra, se define como una persona "absolutamente comprometida"y una "luchadora", algo que ha dejado claro con su activismo desde su época estudiantil y su participación en diferentes movimientos sociales, como en las protestas contra la Guerra del Golfo, contra el Banco Mundial o con su participación en la plataforma "Aturem la guerra", en contra de la segunda guerra de Irak.

En su activismo contra los desahucios, Colau llegó a irrumpir disfrazada de "súper-heroína V de Vivienda"en un mitin de la entonces candidata de ICV, Imma Mayol, en las municipales de 2007, partido que ahora forma parte de su candidatura ganadora (BComú) que suma también a Podemos, Procés Constituent, EUiA y Equo.

En medio de esta vida de activista, la alcaldesa tuvo un breve coqueteo con el mundo de la interpretación con su participación en una serie cómica de televisión, 'Dos + Una', que emitió Antena 3 en 2001.

En febrero de 2013, Colau fue la encargada de presentar en nombre de la PAH, del Observatorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y de otros movimientos sociales, una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) en el Congreso para que se elaborase una nueva ley en materia hipotecaria, avalada con la firma de 1.402.845 ciudadanos, que reclamaba entre otras cosas la dación en pago. Finalmente la ILP fue retirada después de que el PP utilizase su mayoría absoluta para redactar su propio texto.

Sus reivindicaciones en este ámbito, la llevaron a escribir el libro "Vidas Hipotecadas", publicado en 2012, junto a su compañero sentimental, el economista Adrià Alemany y, un año después, ambos publicaron la obra "Sí se puede. Crónica de una pequeña victoria".

Al igual que otros muchos barceloneses, los abuelos de Colau emigraron a Barcelona durante los años de la postguerra en busca de oportunidades, los paternos desde un pueblo de Huesca y los maternos procedentes de una localidad soriana.

Colau nació el 3 de marzo de 1974, pocas horas antes de que el régimen franquista ejecutase en la cárcel Modelo de Barcelona al anarquista Salvador Puig Antich, un hecho que su madre le recordó año tras año y que, según confiesa la alcaldesa, ha marcado "su compromiso con la lucha por el cambio social".

La alcaldesa pasó su infancia en el barrio del Guinardó y desde pequeña surgió en ella una inquietud social que la llevó a realizar sus primeros voluntariados durante la adolescencia, colaborando con Amnistía Internacional y con Amics de la Gent Gran.

Durante la década de los noventa, cursó estudios en la Facultad de Filosofía de la Universitat de Barcelona, aunque se quedó a dos asignaturas de la licenciatura, y obtuvo una beca Erasmus para cursar estudios en Milán.

En mayo de 2014, y tras años de lucha contra los desahucios, Colau abandonó la PAH y, poco después, se creó Guanyem Barcelona, una plataforma ciudadana creada con el objetivo de construir una candidatura de confluencia de cara a las elecciones municipales de este año, que la ha aupado a la alcaldía de la Ciudad Condal.

Colau quiere gobernar "para"y "con"los barceloneses, y no en "nombre"de ellos, y a buen seguro utilizará su "empatía", la principal de sus "virtudes", según confiesa la propia alcaldesa, para hacerlo posible.

En su esfera personal, Colau es una apasionada de la lectura, sobre todo, de la novela negra y del ensayo, aunque su mayor dedicación es estar con su hijo de cuatro años, al que lleva cada día al colegio.

"Soy una persona absolutamente normal, una ciudadana de a pie", afirma Colau, algo que muchos perciben como "una cosa excepcional".