El pleno rechaza las cuentas de Trias y le aboca a una cuestión de confianza

Trias sólo logró el apoyo de Portabella y Laporta a su proyecto de presupuestos
Trias sólo logró el apoyo de Portabella y Laporta a su proyecto de presupuestos

Siguiendo el guión previsto, el pleno municipal de Barcelona rechazó ayer el proyecto de presupuestos de 2014 presentado por el gobierno y ahora el alcalde, Xavier Trias, no tendrá otro remedio que plantear una cuestión de confianza para sacar adelante las cuentas. Jamás hasta ahora se había usado este mecanismo para aprobarlas.

A CiU le bastaba el apoyo del PSC o del PP –incluso la abstención de ambos– para poder aprobar los presupuestos, pero Trias fue incapaz de llevar a buen puerto las negociaciones y ambos grupos ratificaron en el pleno su oposición al proyecto. Así las cosas, CiU –que está en minoría con 14 ediles de los 41 que integran el pleno–, únicamente recibió el respaldo de los dos concejales que integran la marca de ERC (UxB), un apoyo insuficiente para sumar la mayoría necesaria.

La debilidad del alcalde

Esta circunstancia, unida a la negativa del gobierno municipal anunciada ya hace días por la teniente de alcalde de Economía, Sonia Recasens, de recurrir a una prórroga del presupuesto –como ya sucedió en 2012– obligará al alcalde a plantear una inédita cuestión de confianza. «La cuestión de confianza no es una cuestión que quiera tomar, pero no puedo dejar que la ciudad no siga adelante», afirmó Trias al respecto, consciente de que este recurso evidencia su debilidad.

«Me entristece no haber encontrado una actitud positiva en los grupos de la oposición», lamentó. Dicho esto, justificó haber recurrido al extremo del reglamento. «Tenemos la obligación de entendernos y de tener presupuesto, por ello hay que recurrir al mecanismo legal de la cuestión de confianza, que hemos de hacer por el bien de la ciudad», explicó Trias, que, a continuación, lamentar que PSC y PP «no se hayan abstenido y al menos hayan dejado que se aprueben los presupuestos que necesita esta ciudad».

A partir de ahora se abre un plazo de un mes durante el cual un mínimo de 21 concejales pueden presentar una moción de censura con un candidato alternativo a la alcaldía, una circunstancia que no se producirá puesto que no existen posibilidades de que PP (9 ediles), PSC (11) e ICV (5) lleguen a un acuerdo con el propósito de descabalgar a Trias.

UxB, además, no se uniría a esta moción, ya que es el único grupo que ha tendido su mano al alcalde para aprobar los presupuestos, trasladando así al pleno municipal los pactos que a nivel autonómico están sellando CIU y ERC. Ha sido precisamente esta entente y el giro soberanista del gobierno municipal el que ha llevado al PP –que aprobó los primeros presupuestos de Trias y permitió a Artur Mas sacar adelante sus primeras cuentas como presidente de la Generalitat– a dar la espalda al alcalde y sus cuentas.

En cualquier caso, si pasado ese plazo de un mes no se ha presentado la moción de censura como es de prever, Trias continuaría como alcalde de Barcelona y el presupuesto de 2014, que alcanza los 2.574 millones de euros –un 11 por ciento más que en el año anterior– quedaría aprobado. Así, a partir del 1 de enero, Trias dispondría ya de 426 millones de euros para inversiones.

La anécdota del pleno la protagonizó Jordi Portabella, presidente del UxB y líder del único grupo municipal que había mostrado su apoyo a CIU en la aprobación de los presupuestos de 2014. Portabella no se encontraba en el pleno en el momento de la votación, por lo que finalmente no votó y por ello los presupuestos fueron rechazados por 25 votos en contra y 15 a favor (los 14 de CIU y el de Joan Laporta, único integrante de UxB presente en la sala en el momento de manifestarse). Posteriormente, Portabella, que durante el pleno había insistido en numerosas ocasiones sobre la responsabilidad política de votar para aprobar las cuentas del 2014, se excusó por su ausencia y explicó que había ido al baño al haber olvidado que se trataba de una votación nominal.