El poliédrico Palau i Fabra

Los actos del centenario del escritor buscan rescatar su figura para las nuevas generaciones.

Los actos del centenario del escritor buscan rescatar su figura para las nuevas generaciones.

¿Quién era Palau i Fabra? Su figura era tan transversal y poliédrica que a veces nadie la interpretaba correctamente. Tenía fama de serio, circunspecto y trascendental, pero su trato era ameno, era simpático y divertido. Se le conoce como experto en Picasso y poeta, pero él, antes que nada, solía considerarse dramaturgo y su máximo descontento es que nadie más parecía hacerlo y sus obras no subían nunca a los escenarios. Tenía un problema de sordera, lo que le obligaba a llenar los blancos de las conversaciones que veía o inventarse simplemente todo aquello que quedaba mudo para darle su sentido. A veces se quejaba de su mala vida, de sus años de bohemia oscura en París, exhiliado de la guerra y la dictadura, pero un cambio de conversación oportuno le cambiaba el rostro y el humor en un segundo.

Para no desdibujar su figura destacando una sola de sus mil caras, el 21 de abril se inicia las conmemoraciones del centenario del nacimiento del poeta, con la idea de poner en valor la poliédrica sbiduría del poeta. Este «Año Palau i Fabra» contará con exposiciones, reediciones, conferencias, mesas redondas, simpósiums, lecturas de poesía, obras de teatro, conciertos, un disco y hasta un cómic para que esos mil Palau i Fabra vuelva a ser uno. Doce meses, hasta el abril de 2018, para reivindicar su figura y presentarla a toda una nueva generación.

El «Año Palau i Fabra» estará vehiculado en cinco apartados. El primero será los lugares que le marcaron y que incluyen Barcelona, París, Llançà y Caldes d’Estrac, lugar donde se levanta su Fundación y se conserva su archivo y colección artística. La segunda parte, bautizada «Alquimista», se centrará en el estudio de su obra poética, que incluye un simposio internacional del 9 al 11 de noviembre. El tercer apartado estará dedicado a Palau y Picasso, una relación estrecha que se abrió a múltiples ramificaciones. El cuarto eslavón será su teatro, desde su admiración y amistad con Artaud a la proyección de sus obras de teatro, que incluirán una obra en el Festival Grec y Temporada Alta, a lecturas dramatizadas de sus poemas por parte de actores Montse Guallar, Lluis Homar o Clara Segura. La última parte será valorar su legado y el papel de su Fundación. «Palau es el gran reivindicador de la relación de Picasso con Cataluña, y esta conmemoración será una oportunidad para poner de nuevo en el mapa la Fundación», aseguró ayer María Choya, directora de la Fundació Palau.

Con un logotipo de Miquel Barceló para dar imagen a las conmemoraciones, el arranque del centenario será el 21 de abril con la colocación de la colocación por parte del Ayuntamiento de Barcelona de una placa en la casa donde vivió, en el número 99 de la calle Bruc. «Buscaremos dar a conocer su obra como escritor, como poeta, narrador, ensayista, dramaturgo, para apoyar y consolidar la Fundación, y para dar testimonio de su apuesta por la modernidad y la vanguardia», aseguró Manuel Guerrero, comisario del Año Palau.

Dentro de las exposiciones programadas destaca una que viajará de Málaga a Caldes d’Estrac. L muestra «Palau mira Picasso», comisariada por Víctor Fernández, mostrará por primera vez todo el material inédito que Palau hizo de todas sus visitas a Picasso y a sus talleres, así como de los lugares en los que el pintor malagueño se inspiró, una documentación, complementada con una obra inédita de Picasso, que permitirá conocer el método analítico y de estudio del experto.