El primer paso del PSC para gobernar con Colau pone en alerta a la oposición

La posible entrada de Collboni en el gobierno municipal descoloca a convergentes, que lo tachan de «contradictorio». El PP pide que este acuerdo no sea «moneda de cambio»

El PSC someterá a votación de la militancia si entra en el gobierno de Ada Colau
El PSC someterá a votación de la militancia si entra en el gobierno de Ada Colau

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau se ha visto obligada a tender la mano a los grupos de izquierdas para sacar adelante las grandes medidas de gobierno, necesarias para el buen funcionamiento de la ciudad. La falta de diálogo que se ha criticado a la primera edil ha encallado, entre otros proyectos, los presupuestos municipales. Barcelona en Comú tuvo que retirar su propuesta «in extremis» en el pleno de noviembre al no contar con los apoyos suficientes, ni siquiera los de ERC y PSC, habituales socios de gobierno del ejecutivo de Colau.

Por ello, el pasado 13 de enero la alcaldesa ofreció a republicanos, socialistas y cuperos un «pacto de izquierdas», que dé estabilidad a la capital catalana. El sábado el PSC dio un paso al frente y anunció que someterá a la votación de sus militantes si entra o no en el gobierno municipal de BComú.

ERC, sin embargo, no lo ve «prioritario». El presidente de este partido en el Consistorio, Alfred Bosch, negó que los republicanos tengan «nada en contra de gobernar» la ciudad de Barcelona pero le reclama a la alcaldesa «una propuesta» que concrete «para hacer qué, para ir hacia dónde». «Lo que nos gustaría es que (el gobierno Colau) nos invitara a hablar del futuro de la ciudad y a hablar del modelo de ciudad porque es a raíz de esto que quizás después tomaremos decisiones», señaló Bosch, que lamentó que hasta ahora BComú y ERC no hayan hablado de esto.

Al otro lado del especto ideológico, el pacto de estabilidad que quiere construir la primera edil de Barcelona se ha visto con recelo. El portavoz municipal de CiU, Joaquim Forn, declaró en una entrevista a la televisión pública catalana sentirse «sorprendido» por el anunció de Colau, ya que «durante la campaña hizo bandera de la oposición al modelo de ciudad que durante 30 años había creado el PSC».

El concejal también criticó otras cuestiones «contradictorias» de Colau, como la moratoria hotelera o las luces de Navidad», que según Forn, son fruto de «la falta de diálogo y conocimiento de la alcaldesa».

Por su parte, el líder del PP en el Consistorio, Alberto Fernández, pidió al grupo socialista que reclame a Ada Colau renunciar a la independencia de Cataluña como condición para que el PSC se incorpore al gobierno municipal. Y también reclamó su lider municipal, Jaume Collboni, que «no permita que Barcelona sea moneda de cambio para un futuro pacto entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias para gobernar España.

Destitución en Barcelona activa

El gobierno municipal destituyó a la directora de Barcelona Activa, Susana Tintoré, que con el nombramiento del nuevo consejero delegado quedó fuera del organigrama de dirección de la agencia municipal. Tintoré ocupó el cargo en junio de 2015 de forma interina mientras se definía el nuevo organigrama de la empresa, y finalmente se nombró a un nuevo consejero delegado que provocó su destitución de Barcelona Activa. La ex directiva inició trámites legales para esclarecer los motivos de su despido.