Política

China

El silencioso arte de mirar chino

El Meam acoge una exposición sobre la gran diversidad del realismo en los artistas chinos

Una de las obras que se pueden ver en el Meam en la exposición “Beyond Language”
Una de las obras que se pueden ver en el Meam en la exposición “Beyond Language”larazon

El Meam acoge una exposición sobre la gran diversidad del realismo en los artistas chinos

Nadie sabía que Xuhui era la más grande pintora hiperrealista que haya existido nunca. Su habilidad era tan grande que a veces colgaba frente a su casa el cuadro «Hombre sin suerte pide dinero en la calle» y por la noche había un montón de monedas en el suelo. Una mañana colgó su famoso cuadro «Niño mira horrorizado un monstruo en la escalera» y de allí salieron corriendo a grito olímpico 187 personas a lo largo del día.

Xuhui no era estúpido, sabía de su extraordinario talento, y le molestaba que el hiperrealismo no tuviese más apremio crítico, así que decidió cambiar eso. Pintó el cuadro «Crítico mira cuadro de Xuhui y muere de éxtasis» y le sorprendió ver que no pasaba nada. Se lo enseñó a la fuerza a un crítico amigo suyo y se murió. Así que sí que tenía el talento del hiperrealismo. El problema es que los críticos ni siquiera querían mirar a artistas como él. Furioso fue a su estudio y pintó el cuadro definitivo. Yo no me atreví a mirarlo por si acaso.

El Museu Europeu d'Art Modern (Meam) reúne ahora 55 obras de 30 artistas chinos en la exposición «Beyond Language - Realismo chino contemporáneo» demostrando la «gran diversidad» del realismo contemporáneo en el país asiático. «La muestra resume la diversidad técnica y temática, aunque en todas destaca cierto academicismo. Al ser una cultura tan disciplinada, corrompen menos las normas», asegura Ana Blanco, comisaria de la exposición y directora de la TIAC Academy of Fine Arts.

Desde obras de maestros como Xu Mangyao a Chen Danqing a jóvenes talentos, la exposición muestra como la pintura realista al óleo en China ha supuesto una revelación sobre todo por su capacidad expresiva y profundidad psicológica incluso en la descripción de los objetos. «Los artistas chinos pintan obras realistas observando y conociendo el objeto como una forma de tener bambú en el pecho», asegura el artista Xuhui Hu, otro de los protagonistas de esta muestra. Es decir, para estos artistas pintar no quiere expresar para fuera, sino capturar para dentro, pero al hacerlo consiguen una extraña dinámica que se aprecia en cada marca del pincel. Es, por ello, un realismo sobre todo fiero, posesivo, y por tanto expresivo.

La pintura al óleo la introdujeron en China los misioneros durante las dinastías Ming y Ching. A partir de aquí, los nuevos artistas se impregnaron de hitos como Velázquez, Caravaggio o Rembrant para crear una voz propia, una mezcla de ideas orientales y occidentales que en estos últimos años alumbran a una generación mestiza, que ya no sabe reconocer donde acaba un mundo y dónde comienza el siguiente. Quien pasee por estas obras se sentirá de verdad observado por una tradición y no al contrario.