Fogones que acercan las técnicas de la alta cocina

La oferta del restaurante Bambarol se basa en una «cocina de la abuela» modernizada mediante técnicas innovadoras

Las recetas de abuelos y abuelas a padres y madres y estos a hijos e hijas se reinventa en Bambarol con técnicas innovadoras que hacen del restaurante una especie de menú steampunk
Las recetas de abuelos y abuelas a padres y madres y estos a hijos e hijas se reinventa en Bambarol con técnicas innovadoras que hacen del restaurante una especie de menú steampunk

Ferran Maicas y Albert Ferrer han iniciado una nueva etapa en su vida, en la que han apostado por procurar acercar esta cocina elaborada a todos los bolsillos.

«Es un homenaje a las abuelas, quienes nos han enseñado a comer, un guiño a la cocina del chup-chup pero, pese a ello, es también una cocina abierta al recetario del mundo», señala Ferran Maicas en referencia al Bambarol, restaurante que regenta junto a Albert Ferrer. «No nos cerramos a ningún plato ni técnica», asegura el chef, quien de hecho destaca que «en nuestra cocina introducimos técnicas modernas que optimizan el chup-chup que hacía la abuela».

Y es que ambos propietarios se formaron en restaurantes de alta cocina, alguno con Estrella Michelín, y en esta nueva etapa de su vida han apostado por procurar acercar esta cocina elaborada a todos los bolsillos. «En nuestra oferta el producto lo es todo, por ello lo potenciamos en nuestros platos, en los que evitamos camuflar la materia primera, que ha de ser de calidad, con salsas y demás», asegura Ferran, quien recuerda que «venimos del mundo de las Estrellas Michelín, en el que el nivel de exigencia es siempre altísimo». Éste aprendizaje ha permitido conocer a ambos chefs «una serie de técnicas que ahora ambos aplican a su cocina con un producto más sencillo, lo que permite ajustar más los precios». Y a modo de ejemplo, las vieiras con papada y espárragos, «un plato con bastante técnica».

La forma de presentar la oferta responde también a esta inquietud de incorporar las nuevas tendencias a la cocina tradicional y en este sentido, sus propietarios han optado por la fórmula de las tapas y los platillos, un «formato que no es tan cerrado». «Así forzamos a la gente a hacer un juego de platos que se colocan en medio de la mesa y de los que todos los comensales prueban», comenta Ferran, quien señala que, de esta manera, «la comida se convierte en el hilo conductor y el cliente puede degustar muchas más cosas diferentes». «Es como un menú degustación emplatado en medio de la mesa», comenta.

La carta del Bambarol -palabra típica de algunos pueblos leridanos, como el de la abuela de Ferran, que designa a la flor amapola- está además condicionada por el protagonismo que en este restaurante tiene el producto, por ello está se renueva cada tres meses en función de la temporada, y además se complementa con los platos del día, que rondan la decena y que se muestran en un mini pizarra ubicada sobre la mesa. «Los platos con una mayor aceptación solemos incorporarlos a la carta», revela el chef, quien además señala que los platos de día «sirven también para no aburrir al cliente ni a nosotros mismos». «Nos divertimos con lo que hacemos», asegura Ferran, quien concluye que «eso se nota en la simpatía del personal y lo bien que hace sentir al comensal».

En cuanto al ambiente del restaurante, que cuenta con una pequeña terraza exterior, se trata de un espacio informal en el que adquieren protagonismo las pizarras de sus paredes, donde se muestra al cliente la oferta, asi como los ladrillos de obra vista que dan un toque de personalidad al establecimiento. Su gran barra de la entrada también contribuye a marcar es carácter único.