Hard Rock libra al Govern de un fiasco con el complejo de ocio BCN World

La empresa norteamericana es la única que presenta una oferta para construir el proyecto

Imagen de los terrenos donde está previsto construir el Centro Recreativo y Turístico, al lado de Port Aventura
Imagen de los terrenos donde está previsto construir el Centro Recreativo y Turístico, al lado de Port Aventura

La incertidumbre que ha envuelto el proyecto de BCN World se ha mantenido hasta el último momento. Tras múltiples redefiniciones y retrasos desde que la idea surgiera a finales de 2012, ayer Hard Rock libró al Govern de un sonoro revés, al convertirse en la única empresa que optará a construir el complejo de ocio y juego junto a Port Aventura, oficialmente rebautizado, Centro Recreativo y Turístico (CRT) de Vila-Seca y Salou (Tarragona). Las otras dos compañías, Grup Peralada y Melco, que habían sido preseleccionadas por la Generalitat, se han descolgado a lo largo de la última semana.

El plazo para presentar ofertas al concurso público terminaba ayer, y Hard Rock, del grupo norteamericano Hard Rock International (HRI), fue la única en entregar a la Generalitat la documentación exigida, que se distribuía en dos sobres. Uno, que la mesa de valoración analizará desde ya, contiene datos como la identificación y representación de la empresa, certificados de ausencia de antencedentes penales y de estar al corriente de los pagos de la obligaciones tributarias, y garantías personales de accionistas y directivos. El otro, se abrirá el 10 de julio, incluye el proyecto que va a desarrollar la compañía -propuesta arquitectónica, el estudio económico-financiero y la operativo del complejo, entre otros elementos–. La decisión final, que tomará la mesa de contratación, se hará pública en el plazo de 45 días hábiles desde ayer, lo que garantiza que antes de que concluya el verano se conozca la adjudicación.

La empresa aportó, además, un aval de 3 millones de euros para participar en el concurso, que se sumaron a los 2,5 millones que ya pagaron en julio para tener acceso a los terrenos.

Tras este paso, que ha sufrido un retraso de tres meses, parece que el proyecto toma visos de convertirse en realidad. Después del enfrentamiento que generó entre los partidos del Govern, ERC y PDeCAT, el año pasado, ya que los republicanos rechazaban cómo estaba concebido el proyecto, en diciembre se rediseñó con la aprobación del Plan Director Urbanístico (PDU). En él, se calculaba una inversión de hasta 5.400 millones, pero solo generaría unos 4.000 puestos de trabajo, en contra de los 20.000 que inicialmente había proyectados. En relación al terreno edificable, se fijó un techo edificable en altura de 75 metros y una superficie de 745.000 metros cuadrados. Se empezará a construir a inicios de 2018.

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, expresó su satisfacción por la propuesta, mientras que la plataforma Aturem BCN World, consideró que, el hecho de que solo se haya presentado una propuesta, «constata el fracaso» del proyecto.