La ausencia de dirección coloca al Liceo en su peor crisis en dos décadas

El teatro se juega su prestigio internacional con los directores general y artístico

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El teatro se juega su prestigio internacional con los directores general y artístico

Cuando el Gran Teatro del Liceo reabrió sus puertas en 1999, nadie podía imaginar que en poco más de una década la institución, con más de 150 años de historia, estaría en una situación tan delicada. Han pasado casi 20 años del incendio que destruyó el coliseo lírico y ahora el desgobierno institucional, la falta de liderazgo y la crisis económica parecen dispuestos a acabar con lo que las llamas no pudieron. Hasta el día 24, el teatro permanecerá cerrado a causa de un ERE y la inactividad y la falta de comunicación de lo que puede pasar en un futuro está poniendo nerviosa a una sociedad civil que es, hoy en día, la más determinada para que el espacio no se baje de la liga de los grandes fosos operísticos.

La situación es la siguiente: el Liceo no tiene director general tras la no renovación de Joan Francesc Marco. Además, pierde a su director artístico, al anunciar Joan Matabosch su marcha al Teatro Real. Urge el alcuerdo para recuperar a dos piezas clave de la institución en la ahora la máxima figura es Joaquim Molins, hombre cercano al Govern nombrado en marzo director general del patronato del Liceo.

A nivel político, no hay sintonía. El conseller de Cultura, Ferran Mascarell, quiere revolucionar el Liceo, y, en octubre de 2012, defendió una coalición con el resto de las administraciones catalanas para echar al ministerio de Cultura. La pasada semana aprovechó la crisis que vive el teatro para culpar al Gobierno de todos los males del Liceo denunciando un trato de favor hacia el Real.

Además, en los últimos años se han convocado y desconvocado tres huelgas de los trabajadores, se han presentado dos ERE, se han cancelado montajes anunciados y se ha cerrado el foyer.

Según afirmó Mascarell, el relevo de Matabosch no se alargará mucho en el tiempo, pero este nombramiento no arreglará del todo la situación. La ópera cierra sus programaciones con mucha antelación y Matabosch ha asegurado que compaginará funciones hasta que se encuentre sustituto,. Lo que se mira con preocupación es la dilación del anuncio del relevo de Marco, decisión que se ha dejado en manos de una empresa internacional especializada en la búsqueda de directivos.

Desde los otros dos grandes centros musicales de Barcelona, la situación del Liceo se sigue sin querer crear alarmismo. «Las instituciones pasan por etapas. Los problemas del Liceo se viven desde una perspectiva muy operística y melodramática. No creo que pueda perder el prestigio que ha ganado estos años porque es un barco demasiado grande para cambiar de rumbo tan rápido», afirma Joan Oller, director del Palau de la Música, quien añade que el perfil del nuevo director artístico debe ser «una persona de un profundo conocimiento de la ópera, que contagie entusiasmo, y que sea realista sobre las potencialidades y debilidades del centro».

Por su parte, Joaquim Garrigosa, director del Auditori, afirma que «lo principal es no desconcertar al público, que no se produzcan cortes muy grandes con la dirección anterior para permanecer en los grandes circuitos operísticos internacionales».

La sociedad civil, clave para su salvación

- El 2 de diciembre de 2009 la sociedad civil y los estamentos públicos se volcaron en el décimo aniversario de la apertura del Liceo tras el incendio.

- El 9 de febrero de 2010 la asociación Unión Liceo, formado por Amigos del Liceo, Círculo del Liceo, la Sociedad del Gran Teatro, el Conservatorio del Liceo y la Asociación de Liceístas se ofrece a la dirección para ayudar a dar un vuelco la situación.

- El 22 de febrero de 2012 los trabajadores ofrecen quitarse la paga extra de junio para poder retirar el ERE temporal anunciado y que había cancelado de varios estrenos.

- El 22 de abril de 2012 se celebra el concierto «Todos somos el alma del Liceo» para apoyar a la institución y sus trabajadores con la participación, entre otros, de Lang Lang, Ainhoa Arteta, Roberto Alagna, Carlos Álvarez o Rolando Villazón.

- El 4 de diciembre de 2012 se presenta la plataforma «Actuemos por el Liceo» formada por la sociedad civil con la intención de recaudar 1,5 millones de euros para salvar el teatro.

- El 28 de febrero de 2013 el Liceo crea una fundación con la empresa Levante Capital para buscar mecenazgo internacional.