La Generalitat destina 860.000 euros para comprar pisos vacíos a bancos

Son 40 viviendas procedentes de ejecuciones hipotecarias de Bankia

El Conseller de Territorio firmó ayer el primer acuerdo con la banca para comprarle pisos vacíos
El Conseller de Territorio firmó ayer el primer acuerdo con la banca para comprarle pisos vacíos

La Generalitat aplicó ayer por primera vez el decreto de medidas urgentes en vivienda al invertir 864.565 euros en la adquisición de 40 pisos procedentes de ejecuciones hipotecarias de Bankia, de los cuales 18 están ocupados. El piso más caro de los adquiridos ayer, por 33.000 euros, se encuentra en la ciudad de Terrassa y el más barato, con un coste de 17.500 euros, está en Salt. Gran parte de las viviendas compradas, 26, están en Salt (Girona), mientras que las demás se reparten por varios municipios de la demarcación de Barcelona: Badalona (4), L’Hospitalet (6), Mataró (1), Rubí (1) y Terrassa (2). Los inquilinos de los 18 pisos que están ocupados estarán ahora bajo la protección del Govern ya que les facilitará un alquiler social.

Durante el acto de firma de la operación, el conseller de Territorio y Sostenibilidad, Santi Vila, remarcó que la Generalitat también quiere ejercer el derecho de tanteo y retracto para adquirir 1.420 pisos entre 2015 y 2016, para lo que ha habilitado una partida de ocho millones de euros.

Vila aseguró que la compra formalizada ayer ante notario, a la cual asistió también el responsable de la territorial de Catalunya de Bankia, Joaquim Saurina, «marca el inicio» de esta medida con la cual el Govern pretende adquirir pisos en manos de la banca para aumentar en un 10 por ciento el parque público de vivienda.

Desde la aprobación del decreto que habilitaba a la Generalitat a poder comprar pisos procedentes de ejecuciones hipotecarias, varias entidades financieras ya han informado de la existencia de más de 2.000 pisos que podrían ser objeto de este derecho de tanteo y retracto.

Vila recordó que esta semana se aprobará la ley catalana por la cual se crea el impuesto sobre los pisos vacíos en manos de la banca, una normativa que servirá para financiar iniciativas como la firmada ayer. Dicha medida implica que en las operaciones de compra de viviendas procedentes de ejecución hipotecaria, la entidad financiera deberá comunicar la venta a la Generalitat, que tendrá preferencia para comprar el piso al mismo precio para destinarlo al alquiler social.

En Catalunya se produjeron durante 2014 un total de 14.230 ejecuciones hipotecarias, la mayoría de pisos usados y solo 1.352 de las viviendas eran nuevas.