Los alcaldes exigen medidas al Govern contra los robos en el Baix Empordà

La Generalitat admite que el dispositivo policial actual es insuficiente

El dueño del inmueble asaltado, Óscar Labie, hablando ayer con unos vecinos frente a su casa
El dueño del inmueble asaltado, Óscar Labie, hablando ayer con unos vecinos frente a su casa

Un nuevo robo con violencia en una vivienda de la comarca del Baix Empordà, el tercero en menos de una semana, volvió a disparar las alarmas. En esta ocasión, dos asaltantes amordazaron a tres personas de una misma familia en una casa de la urbanización de Mas Pinell de Pals (Girona).

Los dos asaltantes, armados con una pistola eléctrica, entraron en la vivienda de una familia de origen francés, sobre las 20.00 horas, y les obligaron a abrir la caja fuerte. Los ladrones se llevaron 2.500 euros en metálico y monedas de colección valoradas en más de 12.000 euros. También sustrajeron dos teléfonos móviles y otros objetos de valor.

El hijo, Óscar Labie, explicó que los ladrones mantenían una actitud violenta y que entre ellos hablaban francés, lo que hace sospechar que conocían a la familia y que se trata de una banda diferente a los recientes asaltos registrados en Platja d'Aro y Sant Feliu de Guíxols. Tras dos horas, la familia pudo liberarse y avisar a los Mossos d'Esquadra, que iniciaron una investigación.

Son tres robos violentos en la misma zona en apenas cinco días, por lo que los ayuntamientos afectados comienzan a tomar medidas. La primera llegó desde Platja d'Aro, que ha sufrido varios asaltos violentos en dos meses, incluyendo el que causó la muerte del empresario Jordi Comas.

Fuentes de este Ayuntamiento explicaron a LA RAZÓN que «pediremos a la Generalitat la instalación de 25 cámaras de videovigilancia, quince de ellas en las entradas y salidas de las urbanizaciones, y otras diez en el centro de la población, incluyendo el paseo Marítimo», que es donde residía Comas.

Por su parte, el conseller de Interior, Ramon Espadaler, admitió que «es posible volver a reforzar con más agentes» las zonas afectadas por estos robos. Después de la muerte de Comas, el departamento destinó 70 agentes más de los Mossos a patrullar por el Baix Empordà, pero parecen no ser suficientes, una opinión que es compartida por los alcaldes de los municipios que sufren más robos y por los vecinos de las urbanizaciones. Espadaler admitió la «alarma social» por estos asaltos y que tres robos en pocos días son «demasiados». Los ayuntamientos del Baix Empordà, las policías locales, la conselleria de Interior y los Mossos mantendrán este jueves una Junta de Seguridad extraordinaria.