Los comunes ligan su apoyo a las cuentas del Govern a la aprobación de los PGE

El partido de Colau ve «díficil» respaldar unos presupuestos que no recibirían 2.200 millones de euros del Estado

Sin Presupuestos Generales del Estado (PGE), el Govern tendrá «difícil» aprobar sus cuentas. Así lo expresaron ayer los «comunes», partido que ahora tiene la llave de la gobernabilidad en Cataluña tras el distanciamiento de la CUP.

Sin Presupuestos Generales del Estado (PGE), el Govern tendrá «difícil» aprobar sus cuentas. Así lo expresaron ayer los «comunes», partido que ahora tiene la llave de la gobernabilidad en Cataluña tras el distanciamiento de la CUP. El partido de Colau argumenta que, si los partidos independentistas no respaldan los presupuestos de Pedro Sánchez y no salen adelante, la autonomía dejaría de recibir 2.200 millones de euros previstos en las cuentas estatales. «Veo muy complicado que hagamos unos presupuestos en Cataluña si no hemos aprobado que 2.200 millones de euros más lleguen a los catalanes en forma de políticas sociales», afirmó el portavoz de la formación, Joan Mena, ayer en rueda de prensa.

Aunque Mena quiso precisar que los presupuestos de la Generalitat no se «supeditan» a los del Gobierno, lo cierto es que no cabe olvidar los intereses que tienen en juego los «comunes». Por un lado, la aprobación de las cuentas del Estado permitiría capitalizar gran parte del éxito a Podemos y Pablo Iglesias para un relanzamiento electoral y, por otro, Colau recibiría 140 millones para su proyecto de presupuestos –de 2.800 millones de euros–. Asimismo, la alcaldesa de Barcelona también encarecerá su apoyo a la Generalitat en la medida en que el PDeCat y ERC también se opongan a apoyar sus cuentas: por ahora, ni neoconvergentes ni republicanos tienen previsto respaldar a Colau con las elecciones municipales en el horizontes más inmediato. La alcaldesa de Barcelona ha sufrido dos revolcones en los dos últimos años ya que sus presupuestos no prosperaron y se tuvo que someter a una cuestión de confianza.

En cualquier caso, Podemos y los «comunes» van a hacer todos los esfuerzos posibles para lograr el triple pacto que propuso Colau: repetir la alianza que apoyó la moción de censura para aprobar los presupuestos en Madrid, Cataluña y Barcelona. Para ello, el domingo, por ejemplo, está previsto el desembarco de Pablo Iglesias en la capital catalana, que participará en un acto con Colau con los PGE como principal cuestión.

Mena, igual que Iceta el sábado, reclamó a los independentistas que no condicione su decisión por la situación de los presos y reclamó al vicepresidente de la Generalitat y conseller de Economía, Pere Aragonès, que dé a conocer ya su proyecto de presupuestos. «Será muy difícil que digan que no», aseguró ayer el portavoz de ERC, Sergi Sabrià, en alusión a los «comunes» y la CUP.

El partido anticapitalista, en todo caso, está prácticamente descartado ya que obligaría a contraer compromisos rupturistas de alto calado que, ni ERC ni JxCat, están dispuestos a asumir ahora con el juicio a la vuelta de la esquina. Por otro lado, el PSC tampoco está dispuesto a negociar las cuentas, ni al Govern parece interesarle exhibir demasiada cercanía con un partido al que el independentismo también tiene situado en el punto de mira, más si cabe después de las acusaciones de la Fiscalía contra los líderes políticos.

Lo cierto es que los escritos del Ministerio Público han terminado por arrollar las pocas opciones que tenía el Gobierno de aprobar sus presupuestos, aunque en Moncloa todavía prefieren aguardar hasta que pase la indignación del independentismo. Y es que a pesar de las acusaciones, la sentencia, que podría ser absolutoria, no está prevista hasta junio.