Los hoteleros piden al Ayuntamiento que limite la concesión de nuevas licencias

Los hoteleros creen que el turismo goza de buena salud en Barcelona
Los hoteleros creen que el turismo goza de buena salud en Barcelona

Desde que Xavier Trias se hizo con la vara de alcalde de la Ciudad Condal se han abierto en la capital catalana catorce hoteles. Barcelona ofrece actualmente 65.104 plazas, unas 1.600 más que en 2011, repartidas en 33.362 habitaciones.

El turista tiene donde elegir si además se tienen en cuenta la oferta de pisos turísticos. ¿La ciudad está frente a una nueva burbuja, esta vez, la hotelera? El Ayuntamiento parece no verlo así ya que sigue tramitando licencias, cinco este año a la espera de que otras tres se resuelvan pero en el sector afloran voces que creen que es mejor empezar a poner límites.

Oferta excesiva

«Si continúan abriendo, por mucha demanda que haya no habrá para todos», señala Ana Rodríguez, propietaria del Hotel Constanza. El año pasado 7,44 millones de personas visitaron a lo largo del año la Ciudad Condal. El precio medio de habitación ascendió a 109 euros por noche, un 2,7 por ciento más que en 2011 aunque lejos de los 120,54 euros que se pagaban en 2007. La ocupación hotelera no alcanzó el 75 por ciento. Para Rodríguez, la liberalización de licencias sumada a la crisis, ha hecho que la competencia entre grandes cadenas hoteleras y pequeños establecimientos particulares sea férrea.

Pero mientras los primeros tienen margen para jugar con los precios de las habitaciones, el resto hace malabares para sobrevivir, sobre todo en temporada baja cuando los hoteles de cuatro o cinco estrellas ofertan habitaciones a precios impensables hace apenas un año. «Sería bueno que lo limitaran porque se va a crear la misma burbuja con los hoteles que con la construcción», apunta Luisa Gimeno, propietaria de los hoteles Actual y Paseo de Gracia.

La ciudad de Nueva York triplica el número de habitaciones hoteleras (91.500) pero es que el año pasado recibió la visita de 52 millones de turistas, siete veces más que Barcelona. Cuenta Rodríguez que comparte manzana en el Eixample, en la calle Bruc entre Gran Vía y Casp, con cuatro hoteles más y que en los dos últimos en la siguiente travesía han abierto otros cuatro establecimientos. «Ajustos precios y utilizo la web de viajes Tripadvisor, hoy la mejor manera para darte a conocer», pero aún así se nota el descenso de clientes, lamenta Rodríguez. «El turismo es de lo poco que sigue funcionando dada la situación actual», declara Gimeno y añade, «pero hay más oferta que demanda». Una oferta que como denuncia Gimeno no juega siempre limpio. «Es importante que toda la oferta sea legal, que el Ayuntamiento ponga coto a los pisos turísticos que no están en regla», sentencia.