«Los incendios vendrán y hay que preparar al territorio para asumirlos»

Entrevista a Carles Furriol, Ingeniero del Colegio de Ingenieros Técnicos Forestales de Cataluña.

Crales Furriol
Crales Furriol

«Hay que moderar el paisaje de los montes para que sean capaces de evitar los fuegos».

–¿Cuál es el riesgo en Cataluña de sufrir un incendio forestal este verano? ¿Cuáles son los factores que pueden influir en ello?

–El riesgo es el mismo prácticamente que el de otros años. Depende mucho de la pluviometría y de las previsiones atmosféricas de la semana anterior y de las dos semanas anteriores. No podemos predecir si dentro de 20 o 25 días será muy seco o no lo será. La influencia de las lluvias de primavera puede ser beneficiosa en cuanto a que ha dado más humedad a los bosques, pero también se puede entender como negativa porque ha hecho crecer mucho más el matorral y, por lo tanto, hay mucho más combustible.

–¿Qué se puede hacer a título individual para prevenir?

–Hay dos actuaciones básicas. A nivel de prevención, hemos mejorado mucho en los últimos 40 años, cuando se hacía fuego en el monte, la maquinaria no estaba tan preparada... La concienciación actualmente de no provocar incendios existe. Nunca se puede llegar al incendio cero, pero sí que hemos bajado en cantidad de incendios. La segunda actuación hace referencia no ya a la gente que va al monte, sino a la gente que reside en él. Quien tiene casa en el monte debe autoprotegerse, como se hacía antiguamente; es muy importante que sean conscientes de que algún día puede venir un gran incendio forestal. Es importante que estas personas entiendan que ningún medio de extinción es capaz de asumir la protección de todas las viviendas. Y la falta de autoprotección de estas viviendas hace que los sistemas de extinción sean incapaces de actuar en un gran incendio.

–¿Cuáles son estas medidas de autoprotección?

–La principal es una limpieza en un perímetro de unos 25 metros al rededor de la casa, que elimine el matorral y haga que el arbolado esté un poco disperso. Se trata de tener un poco de jardín al rededor de las casas. En caso de urbanizaciones, también es muy importante el material de los jardines. Hay que mirar que el material que usamos para las mesas o el vallado sea ignífugo. Hemos de preparar nuestras edificaciones para poder resistir un incendio.

– ¿Falta pedagogía?

–En cuanto a la pedagogía para evitar incendios, llevamos más de 30 años de pedagogía en este sentido y creemos que ya está asumido el objetivo, pero se tiene que hacer pedagogía de lo que es el monte, de lo que quema, que el fuego es un fenómeno natural, que ha existido siempre y siempre va a existir y que debemos proteger nuestros montes de los grandes incendios forestales y que esta actuación es una actuación a largo plazo. No es una cuestión de poner más medios hoy, sino de moderar el paisaje de los montes para que estos sean capaces de evitar los incendios y los medios de extinción tengan oportunidades de poder trabajar contra estos incendios. Y esto, hoy, el abandono del medio rural no lo permite.

–¿A qué se refiere con el abandono del medio rural?

–El abandono de las actividades tradicionales que se hacían en el medio rural. La agricultura en aquellos terrenos menos rentables o mecanizables se ha abandonado, el aprovechamiento de leña se ha prácticamente abandonado, el pastoreo se ha abandonado...Éste es el medio rural que antes permitía tener un mosaico de vegetación: teníamos más campos, menos bosque y, a la vez, teníamos un bosque con un sotabosque mucho más limpio, con lo cual era mucho más difícil que un incendio cogiera fuerza y se convirtiera en un gran incendio.

–¿Las administraciones hacen todo lo que deberían hacer?

-No, las administraciones deben planificar los grandes incendios forestales y decir la verdad, que no hay capacidad para parar todos los incendios, por lo tanto deben apretar con los temas de autoprotección, ayudar y facilitar la gestión de los montes, ayudar y gestionar el pastoreo para intentar que el combustible que tenemos en el monte sea menos continuo y menos potente. Y deben planificar y gestionar el paisaje para hacer frente a estos incendios. No sabemos cuándo, pero sabemos que los incendios vendrán, así que hemos de preparar nuestro territorio para poder asumirlos y dar oportunidades a los medios de extinción de poder hacer su trabajo de forma segura y eficiente

–¿Cómo se prepara el territorio?

–Primero debes planificar aquellas actuaciones que sean más eficientes delante de un incendio forestal y se hace mediante el estudio de los incendios históricos para intentar identificar el funcionamiento de los incendios. Vamos a intentar identificar también en qué zonas podemos luchar contra ellos de forma segura y eficiente y en estas zonas se debe actuar. ¿Cómo? En algunas zonas haciendo limpiezas de bosques, en otras haciendo pastos, en algunas haciendo puntos de agua, dando acceso a los medios de extinción mediante caminos...En definitiva, devolver la gestión antigua que tenía el territorio de mosaico, sabiendo en qué zonas es más importante y eficiente. Las administraciones están trabajando en ello; la capacidad que tengan de ejecutar es un tema presupuestario. Saben que poniendo más dinero en extinción no van a resolver los grandes incendios forestales y que deben planificar estas actuaciones que faciliten el mosaico y la resistencia del propio monte a los incendios.

–Hay mucho bosque privado. ¿De quién es responsabilidad?

–En Cataluña, el 80% del bosque es privado. La responsabilidad del monte es de la administración. No puedes pedir a un privado que gaste más dinero de lo que vale el bosque, cuyo valor es muy bajo y tiene rendimientos casi nulos.

–¿Cuáles son las consecuencias no visibles de un gran incendio?

–Hay consecuencias emotivas, relacionadas con el valor paisajístico; una pérdida de biodiversidad; afecta a las actividades económicas y puede comportar daños hidrológicos muy importantes: al no haber bosque que retenga el agua es cuando ésta puede romper carreteras. Además, está el tema del coste económico de extinguir un incendio, una información que aquí no tenemos y que es importante para ver la importancia de gestionar el paisaje del territorio para evitar los costes que tiene extinguir un incendio.