Cataluña

Los Mossos cargan para dispersar a los manifestantes del aeropuerto

Los manifestantes consiguen colapsar el aeropuerto. Un centenar de vuelos han sido cancelados

Los manifestantes consiguen colapsar el aeropuerto. Un centenar de vuelos han sido cancelados

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Inspirado por las multitudinarias y resonantes protestas en Hong Kong, el independentismo trató ayer de reproducir esas movilizaciones y se abalanzó sobre el Aeropuerto de El Prat, una infraestructura de máxima sensibilidad –es el sexto de Europa por pasajeros, con 50,2 millones en 2018–. Movilizados por la enigmática plataforma Tsunami Democràtic después de conocerse la sentencia del juicio del «procés», columnas de manifestantes partieron desde el centro de Barcelona, Plaza Cataluña, hasta el Aeropuerto. Por el camino –hay 16 kilómetros–, hecho a pie mayoritariamente ya que el servicio de tren y de metro sufrió cortes intermitentes, consiguieron bloquear el acceso a Barcelona por las vías de entrada por el sur de la ciudad –Gran Vía– y desataron el caos en los aledaños de las instalaciones aeropuertarias –muchos coches y taxistas quedaron atrapados en congestiones–.

Aunque intentaron irrumpir en el vestíbulo de la términal 1 –también trataton de acceder a la torre de comunicación situada en Gavà– para paralizar el tráfico aéreo, las fuertes medidas de seguridad lo impidieron. Los CDR, que respondieron de manera masiva, lo intentaron por diferentes vías: por la fuerza –acumulando gente para rebasar los cordones policiales– y con la picaresca –imprimiendo billetes de avión a modo de acreditación para sortear los controles–. Millares de personas acudieron a la cita, con una media de edad increíblemente baja. Lo hicieron al grito de «libertad presos políticos», entre otras consignas. En el aeropuerto los ánimos se fueron calentando hasta que sobre las cinco de la tarde, con el Prat ya prácticamente colapsado, los Mossos cargaron. Mientras el president de la Generalitat, Quim Torra, llama a la desobediencia, el responsable de Interior, Miquel Buch, mandaba cargar contra los propios manifestantes.

Así las cosas, la concentración de miles de personas en los accesos del aeropuerto provocó la cancelación de 110 de vuelos de los 1.066 previstos para la jornada de ayer, según informó el Gobierno. El servicio de Aerobús tardaba dos horas en realizar el recorrido entre plaza España y el Aeropuerto de Barcelona debido a las movilizaciones en protesta de la sentencia sobre el proceso independentista, cuando la duración media del trayecto es de 35 minutos.

El Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) tuvo que realizar a lo largo de la jornada 131 asistencias. El colapso del Aeropuerto de El Prat se convirtió en la primera acción dictada por Tsunami Democràtic. Sobre las 19 horas, también llamaron a trasladar las protestas al Aeropuerto de Barajas, con más 1.200 coches, pero no se registraron afectaciones.

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A pesar de que los focos se posaron sobre el Aeropuerto, lo cierto es que las protestas estallaron desde primera hora de la mañana. Diferentes columnas de estudiantes partieron desde los centros universitarios justo después de publicarse la sentencia y marcharon por las principales avenidas de Barcelona hasta confluir en Plaza Cataluña. La Gran Vía o la Avenida Diagonal quedaron cortadas al tráfico durante un buen espacio de tiempo hasta las 12 horas, vías por donde transitó la mayoría de estudiantes. Una vez en Plaza Cataluña, a partir de las 13 horas, fueron hacia el Aeropuerto.

Pero no fue la única infraestructura afectada. Otras vías de máxima sensibilidad para el funcionamiento de Cataluña también sufrieron bloqueos. Entre ellas, la C31 y la C32 a la altura de El Prat –accesos al Aeropuerto–; la AP7 a la altura de Vilablareix, cerca de Girona, y a la altura de Sant Celoni (Barcelona); la C14 a la altura de Alcover (Tarragona); y la C17 en Vic (Barcelona). Al cierre de esta edición, asimismo, por vía ferroviaria permanecían cortada la línea que une Barcelona y Girona por AVE, así como afectaciones en los servicios de Cercanías en puntos como Reus o Portbou –debido a daños en las vías–. Ayer, en cambio, los independentistas no lograron acceder a la estación de Sants, pese a que lo intentaron a primera hora de la mañana.

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Las protestas siguen lejos de apagarse, ya que durante las próximas horas hay convocada una marcha de tres días que parte desde diferentes puntos de Cataluña y confluirá en Barcelona, y una huelga el viernes. Asimismo, ayer las entidades convocaron a partir de las 20 horas concentraciones por toda Cataluña –en plaza Sant Jaume, por ejemplo–, aunque se desarrollaron con más sosiego.