Mas aspira a lograr un pacto de insumisión a la «ley Wert»

Abre la cumbre al debate sobre los recortes para sumar a PSC e ICV

on el Premio Internacional de Catalunya como telón de fondo, que este año reconoce la defensa de los derechos humanos, Artur Mas pidió ayer ayuda a los partidos y a la comunidad educativa para blindar el sistema de enseñanza catalán, «amenazado» por la ley Wert.

Mas ha convocado el próximo martes una cumbre con representantes del mundo de la educación y los partidos políticos que defienden el modelo de inmersión lingüistica catalán –PSC, ERC, ICV y la CUP–, para forjar un pacto de insumisión a la ley Wert. Entre otras cosas, la reforma educativa prevé que los alumnos que lo pidan, sean escolarizados en castellano, aunque sea pagándoles una plaza en un colegio privado que costearía la Generalitat. Una opción que no descarta la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, para educar a su hijo.

Para convencer al PSC e ICV de que se acepten la invitación a la reunión del martes, Mas abrió la puerta a analizar cómo se aplica la Ley de Educación de Cataluña (LEC) «en un contexto difícil de recortes». Aunque el tema central será forjar un frente común para desacatar la ley. Una ley que el propio Mas alertó de que incluye «temas graves como la agresión a la inmersión lingüística» o «la agresión a quién determina los contenidos del sistema educativo». Dos temas que, según el president, son «nucleares», porque «si los perdemos, corremos el peligro de perder la identidad de nuestro sistema educativo y nuestro autogobierno».

El liderazgo de Mas puede verse desgastado si de la cumbre no sale un frente común contra la ley Wert, teniendo en cuenta que todos los partidos que han sido invitados defienden el sistema de inmersión lingüística con el que se trabaja en las aulas catalanas desde hace 30 años. Aunque parte con la idea de que no habrá unanimidad entre los partidos catalanes y la comunidad educativa sobre todas las críticas a la ley Wert, confía en que se acuerden acciones conjuntas en defensa del modelo catalán.

En la cumbre que convocó el pasado mes de diciembre, cuando el Ministerio de Educación presentó el anteproyecto, logró un pacto de insumisión si la futura ley no garantizaba el actual modelo escolar que tiene el catalán como única lengua vehicular.

Tal y como alertó la consellera de Enseñanza, Irene Rigau, el gobierno catalán llevará la ley Wert al Tribunal Constitucional. Mas lamenta la politización de la educación y los perjucios de tanta «parafernalia». No en vano, la ley Wert es la séptima reforma educativa en 35 años, lo que, a juicio del president de la Generalitat, demuestra que PP y PSOE han utilizado la educación pensando más en sus programas que en los alumnos.

Con el ejemplo de las dos galardonadas con el Premio Internacional de Catalunya, la ex primera minsitra noruega Bro H. Brundtland y la niña Malala Yousafi, que lucharon por sus derechos, afronta esta nueva batalla con el Gobierno.

Dos víctimas de terrorismo

Una noruega, Gro H. Brundtland (Oslo, 1939) y una paquistaní, Malala Yousafzai (Mingora, 1997), de edades y culturas bien diferentes, son las galardonadas este año con el Premio Internacional de Catalunya, que entregará Artur Mas en persona a las dos el próximo 26 de julio en el Palau de la Generalitat. A las dos las une su defensa por los derecho humanos, que las ha llevado a estar en el punto de mira de extremistas. La ex primera ministra de Noruega fue objetivo del asesino de Utoya y la niña Malala recibió el disparo de unos talibanes.