Mas vuelve a pedir ayuda a Rajoy: 2.000 millones para saldar deudas

La Generalitat se acoge a la primera fase del pago a proveedores creada por Hacienda

Mas-Colell ha enviado a Hacienda facturas pendientes con sus  proveedores por valor de 2.000 millones
Mas-Colell ha enviado a Hacienda facturas pendientes con sus proveedores por valor de 2.000 millones

BARCELONA–Hace un año, el conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, sudaba la gota gorda, y no de calor precisamente, cuando por culpa de los graves problemas de tesorería de la Generalitat no pudo pagar los conciertos a las entidades sociales ni a los proveedores ni tampoco las facturas de la luz, el agua y el gas. Sin acceso al crédito, la Generalitat tuvo que pedir auxilio al Gobierno, que acabó poniendo en marcha el conocido Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), al que recurrieron más Comunidades Autónomas.

Para evitar que la historia se repita, este año, el dinero llegará antes a través del plan de pago a proveedores que ha puesto en marcha el Ministerio de Hacienda. Mas-Colell explicó ayer en una entrevista en TVE que el viernes envió a Cristóbal Montoro la relación de facturas que tiene pendientes de pago . La suma asciende a unos 2.000 millones.

Saldar deudas

El plan tiene dos fases y en esta primera fase se han remitido las deudas con farmacias, asociaciones y entidades sin ánimo de lucro y con fines sociales; las subvenciones pendientes relacionadas con la investigación; las facturas pendientes con proveedores universitarios, y los conciertos sanitarios educativos y de servicios sociales. Mas-Colell advirtió de que «los plazos de pago dependerán del Gobierno»

A partir de la semana que viene, las empresas o personas a las que la Generalitat les adeude alguna cantidad tienen tiempo de presentar alegaciones hasta el 6 de septiembre. El gobierno catalán tendrá hasta el 19 de septiembre para validarlas. En la segunda parte de este plan, se incluirán los grandes proveedores de los servicios de la Generalitat, cuya factura asciende a unos 7.000 millones, según cálculos del mismo conseller.

Mas-Colell lamentó que aún no haya calendario para la segunda fase que además de llegar tarde es incierta. Pero con ua delicada situación financiera y con el grifo del crédito cerrado, no tiene otra alternativa que recurrir al Gobierno. A falta de presupuestos, siete meses después de ser investido, Artur Mas va poniendo parches para capear el temporal. Por enésima vez, esta semana, el portavoz del gobierno catalán, Francesc Homs, aventuró que dentro de dos semanas, se sabrá el objetivo de déficit que Mariano Rajoy asignará a Cataluña este 2013. Y por enésima vez, Mas-Colell defendió que para poder presentar unos presupuestos necesita conocer la cifra de déficit y ver si ésta permite implementar el pacto de legislatura que firmaron CiU y ERC. Aunque el Gobierno asigne un déficit a finales de mes, las cuentas no podrán ser aprobadas hasta octubre. En agosto, el Parlament está cerrado y la tramitación de las cuentas necesita de cinco o seis semanas. Mientras, ironías del destino, Mas gobierna una legislatura con marcado acento soberanista con unos presupuestos prorrogados que pactó con el PP.