Mas y Junqueras advierten a Rajoy que no cederán la acción exterior

Califica de «nacionalismo rancio» la ley que prepara para «controlar» a las autonomías

ERC anima a todos los catalanes a ejercer de diplomáticos
ERC anima a todos los catalanes a ejercer de diplomáticos

Parecía difícil que tras aprobar la Declaración de Soberanía, la relación entre el Gobierno y la Generalitat se complicara todavía más. Pero el anteproyecto de la nueva Ley de Acción Exterior, que ultima el equipo de José Manuel García-Margallo para coordinar la acción de las autonomías en el extranjero, ha puesto aún más difícil, si cabe, la reconciliación entre ambos ejecutivos. Artur Mas obvió sus dotes diplomáticas a la hora de calificar la iniciativa. Consideró que «es un signo del nacionalismo español más rancio, más obsoleto y más cerrado». Y alertó de que Mariano Rajoy está utilizando el pretexto de la «coordinación» para «controlarlo todo».

Ante lo que considera una ofensiva recentralizadora, el president de la Generalitat avisó de que no dará ni un paso atrás, que Cataluña seguirá hacia adelante con sus planes de ampliar su acción exterior e internacionalizar su causa a favor del derecho a decidir. Mas centró su defensa, sobre todo, en el área económica. Reivindicó el papel de la marca Barcelona en la proyección de España y defendió que Cataluña es la economía más importante del sur de Europa. «Gracias a Barcelona y a Cataluña, el conjunto del Estado tiene más proyección internacional en el mundo que sin nosotros», subrayó. Cataluña, que concentra una cuarta parte de todas las exportaciones del Estado, cuenta con una red de 35 oficinas comerciales en todo el mundo de apoyo a empresarios y emprendedores.

Además, tiene cinco delegaciones institucionales, las polémicas «embajadas», en Londres, París, Bruselas, Berlín y Nueva York, que impulsó Josep Lluís Carod Rovira. A cambio de pactar sus últimos presupuestos con el PP, Mas cerró la delegación de Buenos Aires y descartó abrir sedes en China y Marruecos. Pero tras el golpe de timón en su política, contempla crear un cuerpo diplomático y ampliar su red de «embajadas». Su idea es ir dotándose de una «estructura de estado», en lo que a política exterior se refiere, para preparar la independencia e internacionalizar el conflicto soberanista si el Gobierno y los tribunales prohíben celebrar el referéndum. Cuenta con el apoyo ineludible de ERC, que ayer animó a Mas a potenciar la acción exterior ante el «contraataque del imperio». Como en «La Guerra de las Galaxias», el «Imperio» es España que gobierna con «mano de hierro» y ERC y CiU los rebeldes.