Montserrat Carulla se rodea de los suyos para despedirse del teatro

Montserrat Carulla interpreta a una anciana «puñetera y entrañable» en la obra «Iaia!», de Roger Peña
Montserrat Carulla interpreta a una anciana «puñetera y entrañable» en la obra «Iaia!», de Roger Peña

Desde hace 50 años, Montserrat Carulla ha sido una presencia estable en los escenarios españoles. No ha sido un camino de rosas, pero la actriz asegura no arrepentirse de nada. Hubo momentos incluso en que el teléfono no sonaba y hubo de ganarse la vida como auxiliar de enfermería o encuadernando libros. Pero lo único común a todos los artistas es la testarudez y finalmente el teléfono volvió a sonar. «Yo siempre dije que no me retiraría nunca, pero creo que ha llegado la hora de apartarme un poco del teatro. Le debo todo, es cierto, incluso una familia que ha acabado por dedicarse a lo mismo, pero ahora lo que me apetece es leer, escuchar música e ir tirando», señala la actriz.

Su última obra es «Iaia!», que el Teatro Romea acoge a partir del 26 de diciembre y que reúne tres generaciones de su familia. Está ella, como gran matriarca, luego está Roger Peña, su hijo, que escribe y dirige la obra, y el círculo lo cierra Aleix Peña Miralles, su nieto, que protagoniza a su lado la obra junto a la actriz Vicky Luengo. «Siempre desconfié de los actores que tenían hijos que también querían ser actores, porque un actor nace, no se hace y eso se ve al instante. Cuando Roger me dijo que su hijo iba a protagonizar la obra, empecé a temblar, pero decidí darle una oportunidad. La sorpresa fue muy feliz al descubrir un gran actor. Soy muy seria con mi trabajo y sino no lo hubiese aceptado», comenta Carulla.

La obra es una tragicomedia contemporánea en la que la actriz interpreta a una anciana «puñetera y entrañable» que vive con su nieto. Cuando éste invite a casa a una chica empezará a inmiscuirse en su relación hasta descubrir los secretos que les mueven a los tres. «Hay gente que se aferra a la cabecera de la cama cuando va a morir, porque hay muchas cosas que sienten que les queda por hacer. No es mi caso, cuando miro atrás veo una vida plena», asegura la actriz.