Navarro recupera a Iceta para las ejecutivas del PSC y del PSOE

Miquel Iceta posa en la cuarta planta de la sede del PSC, donde los socialistas catalanes reúnen cada lunes a su ejecutiva
Miquel Iceta posa en la cuarta planta de la sede del PSC, donde los socialistas catalanes reúnen cada lunes a su ejecutiva

Miquel Iceta nunca se fue pero ha vuelto. Por paradójico que resulte, así es. Iceta dio un paso atrás después del último congreso del PSC, que alzó a Pere Navarro como primer secretario. Se situó en un discreto segundo plano, dejó su puesto como vicesecretario de los socialistas catalanes y abandonó su lugar en la ejecutiva. Con todo, apenas perdió influencia. Y ahora volverá a ser visible porque Navarro le reclama su vuelta a la primera línea. En pocas semanas, Iceta recuperará un puesto en la ejecutiva del PSC y en la del PSOE.

El que fuera mano derecha de José Montilla también ha sido un asesor de confianza de Navarro durante los últimos meses. Aparentemente desplazado como presidente de la fundación Rafael Campalans, el laboratorio de ideas del PSC, Iceta, en realidad ha mantenido sus aportaciones al cuerpo ideológico del PSC.

Su postura en el congreso no causó heridas con la nueva dirección. Al contrario. Quiso convertirse en el primer secretario en lugar de Montilla, pero dijo que sólo daría un paso al frente si lograba integrar a todas las sensibilidades. A la vista de que era imposible, dio un paso atrás, retiró su candidatura y esperó tiempos mejores.

La posibilidad de convertirse en cabeza de cartel del PSC para las europeas estuvo sobre la mesa, pero finalmente se desestimó. Iceta vuelve a la primera línea y lo hace en un momento delicado. En la ejecutiva del PSOE ocupará el puesto que ha dejado vacante José Zaragoza, ex secretario de Organización del PSC, salpicado por la trama de espionaje articulada en torno a la agencia Método 3.

En los últimos tiempos las relaciones entre PSC y PSOE han vivido sus horas más bajas. Los diputados del PSC han roto la disciplina de voto con el PSOE debido a sus discrepancias en relación al derecho a decidir. Las diferencias no han desaparecido, pero Alfredo Pérez Rubalcaba y Pere Navarro se esfuerzan en maquillarlas. Aseguran que están unidos en torno al proyecto federalista, consistente en reformar la Constitución para dar un mejor acomodo a Cataluña.

Nadie mejor que Iceta sabrá hilvanar este discurso. Al fin y al cabo, él siempre ha actuado como cerebro del PSC. De su mano han salido documentos como el decálogo de principios del PSC y buena parte del articulado del Estatut. Ése es el terreno donde mejor se mueve y, probablemente, nadie entre los socialistas catalanes puede hacerle sombra. No se fue pero ha vuelto.