«Nos sobra visión. Ésta, como otras capacidades, está sobrevalorada»

Felipe Yagüe/ Psicólogo del Instituto de la Mácula del Hospital Quirón Teknon y persona con una visión del 5%
Felipe Yagüe/ Psicólogo del Instituto de la Mácula del Hospital Quirón Teknon y persona con una visión del 5%

-¿Cómo cambia la vida a una persona que pierde la visión de manera significativa?

-Depende de muchas cosas, como la edad en la que se produce, la pérdida que tiene... Pero en general cambia mucho ya que el 85% de nuestra interacción con los espacios y las personas está mediado por la visión. Entonces, podemos entender que hay un cambio importante.

-Además, a diferencia de las personas que ya nacen sin visión o con visión reducida, la pérdida también requiere una adaptación emocional y psicológica a la nueva situación.

-Sí, si hay una pérdida visual importante, por debajo del 30%, hay una repercusión en todos los ámbitos vitales y, por supuesto, también en el psicológico y se precisa una adaptación. En una adaptación es tiempo; el tiempo ayuda a adaptarse totalmente, pero en un cambio tan fuerte como es el de pérdida de visión hemos de intentar que sea menor de la que el tiempo nos provee.

-A nivel laboral, ¿la deficiencia visual cierra muchas puertas?

-En el mundo laboral hay herramientas y aprendizajes con los que cualquier personas con un déficit visual, que ya normalmente se orienta y focaliza hacia un ámbito laboral en el que pueda rendir como cualquier otra persona, puede trabajar con normalidad. Lo que ocurre es que normalmente el empleador tiene un prejuicio hacia la persona con baja visión óptica, habitualmente por falta de información o conocimiento. Por ejemplo, yo acompaño a una amiga ciega a una abogada y tras tratar el caso, la abogada le dice que va a estudiarlo y que cuando tenga la información se la envía por mail y pregunta si se lo envía a algún familiar o amigo suyo, pensando que por ser ciega no tiene capacidad para hacer uso del correo. La abogada se sorprende de que una chica ciega tenga mail, ya que tenía el prejuicio por falta de información o conocimiento. Imagínate, cualquier persona que tenga que dar trabajo a esa chica o a mí, si cree que no podemos recibir o enviar correos, todo lo demás... Éste es sólo un ejemplo, pero hay una serie de prejuicios que crean un estigma social y que llega a todos los ámbitos. Eso sí, el rechazo a la discapacidad visual, como a todas las discapacidades, es con cariño, por lo que es difícil de combatir.

-Me habla de estigma social, por lo que ¿hay que entender que socialmente no está bien asumida la deficiencia visual?

-Sí, es por lo que te digo: una persona con discapacidad cae bien, pero cae bien por su debilidad, por su vulnerabilidad. En las películas, siempre hemos sido buenos los débiles, pero el discapacitado está también infravalorado en sus capacidades.

-¿Cuáles son las herramientas principales para ayudar a una persona con déficit visual a tirar hacia delante pese a su discapacidad adquirida?

-Cuando una persona pierde visión de forma importante en principio necesita apoyo, acompañamiento, porque no va a querer soluciones prácticas de momento. A veces hay estrés o ansiedad emocional cuando saben que van a perder la visión. También hay quien, tras el diagnóstico, desconecta de sus ámbitos sociales, laborales, deportivos, de ocio... y tarda mucho en acceder, que es lo más normal porque es más fácil a veces renunciar, aislarte o desactivarte que no tomar la decisión de afrontar la situación, que a priori, por difícil, tiendes a evitar. Cuando la persona ya se encuentra más asentada en su nueva realidad visual y vital ya sí que se abre poco a poco o se dispone a encontrar adaptaciones para lo laboral, para la movilidad, el acceso a la cultura y el ocio, para la interacción con los demás... pero primero sí que hay un período de abandono, renuncia o rechazo a todo.

-Una vez superada esta adaptación ¿es importante marcarse retos?

-En segunda instancia sí, cuando la persona ya se ha instalado en su nueva situación, porque al principio hay un rechazo. Primero has de reconocerte y renovar un poco tu autoconcepto, tu autoestima y entonces sí puedes proponerte retos. Primero aceptar para luego hace un tránsito de la pérdida o daño al reto.

-¿Cómo se trabaja a nivel psicológico y emocional con estas personas?

-Primero con tiempo y acompañamiento para iniciar después un proceso de adaptación o ajuste. En la literatura al respecto hay incluso analogías con la pérdida de un familiar. De hecho, pierdes la versión de ti mismo que has vivido hasta ahora y hay que reinventar otra. En esa situación de duelo no puedes esperar que nadie reaccione y vea una parte positiva, porque no la hay. En un segundo momento, la persona comienza a activarse más y a despertar interés sobre cómo hacer cosas que hacía u otras diferentes e incorporando actitudes personales que seguramente necesitará, como una actitud comunicativa diferente para interactuar con las personas, mayor extroversión.... La visión y las capacidades en general están sobrevaloradas . Nos sobra visión. Con el 50% de tu visión no pierdes nada de lo que haces, puedes hacer lo mismo. Si no tienes visión puedes perder algunas cosas, pero son infinitas las que tienes ahí; lo que pasa es que a veces tu mente, tu cabeza se queda en lo que no puedes hacer, en lo que has perdido.

-¿El hecho de que usted haya pasado por ese proceso, haya vivido esa situación a nivel emocional y psicológico, hace que su mensaje cale más entre las personas con una pérdida importante de visión, es una herramienta útil para trabajar con ellos?

-Sí, no es imprescindible pero es una herramienta muy útil porque cuando hay una pérdida de visión importante hay un sentimiento de soledad porque es muy difícil que se sienta comprendido. En cuanto a mí, además de la teoría o la práctica profesional, yo tengo la vivencia y eso amplía el conocimiento como concepto.

-¿Barcelona está convenientemente adaptada para garantizar la accesibilidad y movilidad a las personas con déficit visual?

-Sí, Barcelona es una ciudad bastante accesible, no es ideal, pero sí más amable que otras para personas con diversidad funcional. Tiene señalizaciones en el suelo, información sonora en sus medios de transporte aunque a veces no funcione bien porque no hay suficiente conciencia aún de que más de un millón de personas en España se mueven con baja visión. Se ha conseguido mucho en el terreno de los derechos de las personas con déficit visual pero donde no se ha conseguido tanto es en el terreno de la concepción personal, social. Seguramente se avanza mucho en barreras arquitectónicas o culturales y de acceso a la información, pero menos en barreras mentales en el contexto más social. Y esto requiere una información mayor para aumentar el conocimiento de todos. Si vivimos tiempo, la discapacidad se convierte en algo problable en nuestras vidas. Perder visión no es habitual ni normal estadísticamente, pero es probable.