Nuevo pulso al Estado para recuperar los impuestos anulados por el TC

La Generalitat quiere recobrar las tasas sobre depósitos bancarios y la energía nuclear

Junqueras quiere rediseñar los impuestos para sortear la anulación del TC
Junqueras quiere rediseñar los impuestos para sortear la anulación del TC

Vuelven a retumbar los tambores de guerra por los pasillos de la Generalitat. Bien sea por la campaña electoral o por intentar ganarse, una vez más, a la CUP, lo cierto es que la Generalitat quiere echar un nuevo pulso al Estado y más concretamente al Tribunal Constitucional después de que echara por tierra buena parte de las leyes de corte fiscal y social que intentaba impulsar el gobierno catalán. Así las cosas, los servicios jurídicos del Govern están trabajando a toda prisa para impulsar antes del 31 de julio un conjunto de iniciativas legislativas que sorteen las prohibiciones del TC.

Con los presupuestos de este año pendiendo de un hilo tras la negativa de la CUP, el conseller de Economía, Oriol Junqueras, necesita mejorar los ingresos de la administración catalana. Para ello, quiere recuperar el impuesto sobre los depósitos en las entidades de crédito y la tasa sobre la producción de energía de origen nuclear. Lo que se traduce en un nuevo pulso con el Constitucional coincidiendo prácticamente en el tiempo con la moción de confianza a la que se someterá en septiembre. Quizás no se trata de la desobediencia que exige la CUP pero se le parece.

El TC anuló la ley catalana que regulaba el impuesto sobre los depósitos de las entidades de crédito al considerar que la norma creó un tributo cuyas características son idénticas a uno estatal, lo que contraviene la Constitución, una reflexión similar en la tasa sobre combustible nuclear, pues vio «coincidencias sustanciales» con el impuesto estatal que grava dicho producto. Entre los dos sumaban 747 millones de recaudación.

La Generalitat, además, informó que prevé reformar algunos de los tributos propios vigentes con el objetivo de adaptarlos a las recomendaciones de la Unión Europa, como el impuesto sobre estancias en establecimientos turísticos, el impuesto sobre grandes establecimientos comerciales y el impuesto sobre la emisión de óxidos de nitrógeno a la atmósfera producida por la aviación comercial.

En lo que respecta al tributo sobre los depósitos en bancos, cuya recaudación estaba prevista en 688 millones de euros, el Govern buscará la fórmula «más adecuada para que el nuevo tributo sea compatible» con el creado por el Estado. Este último apenas aporta una décima parte (está previsto que sean 60,7 millones este año) de lo que iba a recaudar el autonómico al tener un tipo mucho más bajo, del 0,03 por ciento. Con la energía nuclear, el govern quiere rediseñar el impuesto para recaudar los 59 millones previstos antes de la suspensión.