Recoder deja también su escaño tras renunciar a ser conseller con Mas

El dirigente de CDC, encuadrado en el ala moderada, ejercerá la abogacía

Lluís Recoder fue conseller de Territorio y Sostenibilidad la pasada legislatura
Lluís Recoder fue conseller de Territorio y Sostenibilidad la pasada legislatura

Lluís Recoder abandona la política. Así se lo anunció ayer el ex consejero de Territorio y Sostenibilidad al líder de CiU, Artur Mas, después de varias semanas dándole vueltas a la idea. Recoder, que ya optó por apartarse del Govern pese al intento de Mas por retenerlo, ha decidido ahora renunciar a su acta de diputado en el Parlament. Su adiós a la política es un revés para el presidente de la Generalitat, ya que pierde a uno de los dirigentes más destacados del sector moderado de Convergència.

Recoder, situado entre los «roquistas» (el grupo de nacionalistas de la influencia de Miquel Roca, padre de la Constitución y paradigma del moderantismo en CDC), se dedicará en exclusiva a partir de ahora a ejercer la abogacía. De esta manera, el que fuera alcalde de Sant Cugat del Vallès (1999-2010) desaparece de las quinielas para relevar a Mas como líder de CiU.

Lo cierto es que las mayorías absolutas de Recoder en su municipio propiciaron un gran impulso a su carrera política, puesto que en el período en que José Montilla gobernó la Generalitat (2006-2010) se convirtió en el dirigente de CiU con la plaza de poder más importante. Mas tuvo que reconocer su pujanza incorporándolo en el año 2008 al comité ejecutivo nacional de Convergència junto a otros alcaldes como Albert Batalla, Ferran Bel y Santi Vila.

Desde ese momento, el nombre de Recoder sonó como uno de que estaban llamados a tener más proyección en CiU. Los pronósticos se confirmaron cuando la federación nacionalista recobró el control de la Generalitat en el año 2010. Entonces, a pesar de no pertenecer al denominado «pinyol» –el círculo de confianza de Mas que formaban David Madí, Francesc Homs, Germà Gordó, Oriol Pujol y Lluís Coromines–, el líder de CiU optó por entregar a Recoder la cartera de Territorio y Sostenibilidad, una de las de mayor peso a pesar de que se encontró con un margen de maniobra muy limitado debido a la situación económica. La Generalitat no sólo tenía poco dinero, sino que el que tenía debía ir destinado mayoritariamente a pagar facturas de obras planificadas.

Recoder, por tanto, no se pudo lucir como conseller con grandes inauguraciones. Sin embargo, nadie le descartaba de las quinielas para suceder a Mas, quien, probablemente, no volverá a ser candidato después de cuatro ocasiones como cabeza de cartel. Había una coincidencia en destacar sus habilidades para la comunicación pública y no estaba desgastado. Ahora, ha desaparecido de las quinielas.