Rigau vuelve a desafiar a Wert y anuncia que no renovará los libros de texto

La consellera de Educación, Irene Rigau, volvió ayer a desafiar al Gobierno y al ministro José Ignacio Wert, y anunció que la próxima semana se reunirá con representantes del sector editorial para comunicarles que «no es necesario modificar los libros de texto para el próximo curso», pese a la implantación de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce).

Un comunicado del departamento indica que en la citada reunión la consellera apoyará el mantenimiento de los mismos libros de texto para el curso 2014–15 «como medida ante la crisis económica, para que las familias catalanas no tengan que hacer gastos innecesarios», puesto que el coste total de los libros puede ascender a más de 300 euros.

Divorcio

No obstante, y pese al argumento económico, el trasfondo de la decisión es el más que evidente divorcio existente entre Rigau y Wert desde hace mucho tiempo, en gran parte por motivos lingüísticos. La conselleria de Educación interpreta la implantación de la Lomce como un ataque a la enseñanza del catalán, y además sigue sin acatar ninguna sentencia contraria a su política de inmersión lingüística. La Generalitat nunca ha obedecido los diferentes fallos de los tribunales respecto a este polémico asunto.

«El departamento quiere que estas familias puedan reciclar y continuar utilizando los actuales libros de texto», señala el comunicado de Educación. Añade que la normativa que regula la Lomce aún no se ha aprobado y, según los borradores del Ministerio, la principal modifcación recae en la materia de ciencias sociales, que precisamente es uno d elos principales puntos de discrepancia entre ambas administraciones.

La conselleria defiende el modelo catalán de despliegue de las competencias básicas en el currículo en Primaria y Secundaria, lo que a su juicio, se adapta a la normativa vigente y a la estrategia 2020. «Se considera que los libros de texto actualmente vigentes garantizan la implantación de las competencias básicas», señala el comunicado.

Asegura la conselleria que desde el pasado curso 2012–13 se inició el despliegue y también la identificación de los aprendizajes clave de las competencias básicas en el currículo, en los ámbitos lingüísticos y de matemáticas. Insiste el comunicado en que este año se ha ampliado el ámbito digital, y está previsto presentar en los próximos meses las competencias en lengua extranjera y en materias científicas y tecnológicas.

En declaraciones a los medios de comunicación en el Parlament, Rigau no concretó si esta medida supone un primer paso de no acatamiento de la Lomce. Sin embargo, reiteró su «alta disconformidad» con la normativa impulsada por Wert, al tiempo que advirtió de que, por lo que se ha ido conociendo parcialmente, «el enfoque que el Gobierno da a contenidos del currículo escolar no sigue las recomendaciones europeas».

Rigau justificó su decisión porque la Generalitat «no conoce los contenidos definitivos» del currículo escolar en un momento del año en el que los centros ya empiezan a preparar el curso que se iniciará en septiembre. Por esta razón, según la consellera, no cabe «provocar un cambio de libros precipitado».