Rubalcaba y Navarro liman la tercera vía para aupar al PSC como alternativa a Mas

Los socialistas definirán su propuesta federal el martes en la Declaración de Barcelona

Rubalcaba y Navarro han limado asperezas, con la ayuda en la cocina de Balmón, Valenciano, Jáuregui e Iceta para relanzar al partido
Rubalcaba y Navarro han limado asperezas, con la ayuda en la cocina de Balmón, Valenciano, Jáuregui e Iceta para relanzar al partido

Entre el inmovilismo de Mariano Rajoy, que se mantiene expectante ante los movimientos del nacionalismo catalán, y un Artur Mas que tensa permanentemente la cuerda en su desafío soberanista, los socialistas quieren buscar la tercera vía que modifique el marco constitucional y dibujar una nueva arquitectura del Estado que facilite el encaje entre España y Cataluña.

La alternativa federal socialista vio la luz en la cumbre de Granada en la que participaron todos los líderes territoriales del PSOE. Después de los desencuentros entre el PSOE y el PSC –que rompió la disciplina de voto en el Congreso en dos ocasiones–, Alfredo Pérez Rubalcaba y Pere Navarro sellaron la paz y señalaron el camino común de los socialistas españoles y catalanes.

Los acuerdos de Granada han calmado las agitadas aguas socialistas. Sobre todo, cuando el PSC se desmarcó definitivamente de la consulta soberanista. Lo hizo por dos razones. Una, porque se convenció de que los nacionalistas no tenían ninguna intención de pactar la consulta con el estado y, dos, porque el derecho a decidir era sólo una cortina de humo que amparaba la secesión.

En estos meses, Rubalcaba y Navarro han hablado mucho. Han limado asperezas y han acercado posiciones. En la cocina, Antonio Balmón tejía complicidades con Elena Valenciano y en la estrategia trabajaban codo con codo Ramón Jáuregui y Miquel Iceta. El resultado de este nuevo clima de relaciones se visualizará en tres fechas de enero.

7 de enero

Una delegación del PSOE se reunirá con una delegación del PSC para visualizar el nuevo clima de relaciones que se concretará en una rueda de prensa conjunta de Rubalcaba y Navarro y, lo más importante, hacer pública la hoja de ruta de los socialistas en este 2014, su Declaración de Barcelona. Este documento, que se está ultimando, «dará contenido al documento aprobado en Granada para que coja cuerpo» apunta Miguel Iceta, uno de los artífices del texto.

El objetivo de los socialistas es hacer un movimiento de calado porque hay una alternativa «al camino condenado al fracaso escogido por Mas». Iceta es consciente de que «la alternativa federal es un camino difícil pero a diferencia de la propuesta nacionalista, nosotros proponemos cosas concretas». Entre esas cosas concretas figurarán también la ley Wert o la ley del aborto de Gallardón.

15 de enero

El Parlament votará solicitar al Congreso de los Diputados las competencias para hacer una consulta. Los socialistas votarán en contra aunque no está claro si lo harán en bloque.

Cinco diputados –Angel Ros, Joan Ignasi Elena, Rocío Martínez Sampere, Marina Geli y Núria Ventura–, mantienen la incógnita sobre su voto. Este grupo que no es homogéneo siempre se ha excusado en la inconcreción de la alternativa federal.

«Ahora no tendrán esta excusa» apunta un miembro de la dirección socialista «porque de la reunión del día 7 de enero saldrá un documento claro y solvente». Sin embargo, la decisión final no la tomará el grupo díscolo hasta minutos antes de la votación. Sobre la mesa, la posición de la ejecutiva presidida por Navarro: si rompen la disciplina del partido serán expulsados.

18 de enero

El Comité Federal del PSOE planteará el calendario de primarias para elegir al candidato socialista en las próximas elecciones federales. Los sondeos siguen apuntando que Rubalcaba, actual secretario general del PSOE, no es el cabeza de cartel más adecuado para echarle un pulso al PP.

Ni el PSOE levanta cabeza ni su gestión es respaldada por los ciudadanos, según las encuestas, ya sean privadas, las que se van publicando en los medios de comunicación, o públicas, las del CIS o el Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat.

Sin embargo, Rubalcaba no tendrá en el PSC una piedra en el zapato. Los socialistas catalanes no serán un problema. También ese día, Miquel Iceta, entrará en la ejecutiva federal, recuperando el socialismo catalán su presencia en el máximo órgano entre congresos después de la dimisión de José Zaragoza.