Sant Antoni recupera la antigua sede de la Once como equipamiento vecinal

El Ayuntamiento ha invertido en el edificio, cerrado desde 2007, 14 millones de euros

Ada Colau participó en la jornada de puertas abiertas de Calabria 66
Ada Colau participó en la jornada de puertas abiertas de Calabria 66

El edificio ubicado en la calle Calabria 66, la antigua sede de la Once, reabrió ayer convertido en un nuevo polo de equipamientos para el barrio de Sant Antoni. En total son más de 11.000 metros cuadrados con espacio para usos vecinales, el 40 por ciento, y también para servicios municipales. El edificio estuvo en desuso desde el año 2007 y ahora se reabre después de invertir 14 millones de euros.

El centro albergará un auditorio, así como las dependencias del Centro de Normalización Lingüística, del Centro de Formación de Personas Adultas Pere Calders, de Barcelona Serveis Municipals y de la Dirección de Atención Ciudadana del Ayuntamiento de Barcelona.

Para inaugurar Calabria 66 se programaron una serie de actividades de dinamización durante toda la jornada, tanto en el interior del equipamiento como en el exterior. La calle se cortó al tráfico y se transformó en el escenario de un pasacalles, con trabucaires y talleres para los más pequeños. Durante todo el día las puertas estuvieron abiertas para que los vecinos puedan pasear y descubrir los nuevos espacios.

En la inauguración del edificio, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, celebró que el equipamiento combine los usos municipales con espacios gestionados por los vecinos y añadió: «Esta es la Barcelona que nos gusta y por la que queremos trabajar, donde los vecinos hacen la ciudad, marcan las prioridades y fijan la agenda política».

El primer día, por lo tanto, fue concebido como una fiesta ciudadana en la que, además de vecinos y entidades, también participaron autoridades municipales. Desde la Asociación de Vecinos de San Antonio, el presidente, Pep Sala, y también la Comisión Calabria 66, que integra la cuarentena de entidades que gestionarán este espacio, recordó, en declaraciones a BTV, que recuperar este edificio no habría sido posible sin la larga reivindicación vecinal. Ahora quieren que se convierta «un espacio sociocultural de referencia en el barrio».

El Ayuntamiento de Barcelona ha invertido 14 millones de euros en reconvertir el antiguo edificio de la ONCE en el nuevo equipamiento, cuya puesta en marcha permitirá un ahorro de 1,3 millones de euros anules en alquileres municipales.