Se disparan las quejas sobre los servicios sociales

La Razón
La RazónLa Razón

El adjunto general al Síndic de Greuges de Catalunya, Jordi Sánchez, anunció ayer que las quejas sobre servicios sociales se han disparado un 100 por ciento en los dos últimos años, hasta las 1.656 en 2012, sobre todo por los recortes en la renta mínima de inserción (RMI) y problemas con los pagos de subvenciones y ayudas a discapacitados, ancianos y familias.

Durante su intervención en la Comisión del Síndic de Greuges en el Parlament, Sánchez recordó que las quejas sobre la administración pública han sido, tradicionalmente, las más numerosas, mientras que ahora los servicios sociales son la materia que más preocupa a quienes buscan amparo en el defensor del pueblo catalán.

Señaló que desde 2009 las quejas ciudadanas se han disparado un 38 por ciento, lo que ha llevado a la institución a realizar más de 25.000 actuaciones a lo largo del año pasado, un 10 por cien más que en 2011.

El propio Síndic de Greuges, Rafael Ribó, explicó que la institución ha recortado su presupuesto en un 40 por ciento desde el inicio de la crisis, «la misma cifra en la que se ha incrementado la actividad», y avanzó que en 2013 también se reducirá el presupuesto, pese a que no está obligado a recortar sus cuentas como institución independiente. «Los cambios tecnológicos han ayudado mucho a poder incrementar la actividad con mucho menos presupuesto», reconoció el defensor del pueblo catalán, que ha explicado que la institución ha digitalizado todos sus procesos, por lo que prácticamente ya no utiliza papel y su gestión está informatizada.

Ribó también advirtió de que si los presupuestos de la Generalitat vuelven a contemplar nuevos recortes sociales «se estarán troceando los derechos sociales en Cataluña».