«Som Escola» pide desobedecer a la Justicia para esquivar el bilingüismo

Poco más de un millar de personas se manifestaron ayer ante la sede el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), para protestar contra el reciente auto del mismo tribunal, que indica que el 25 por ciento del horario lectivo tiene que ser en castellano en las cinco escuelas donde padres de alumnos lo han pedido.

Aparte de políticos de CiU, ERC, CUP e ICV, cabe destacar que a la concentración se sumaron representantes del PSC, como su secretaria de Educación, Anna del Frago, el portavoz de Educación en el Congreso de los Diputados, Germán Rodríguez, y otros miembros de la sectorial del ámbito de Educación. También estuvieron presentes numerosos profesores y dirigentes de CC OO.

Ambiente separatista

Los asistentes, muchos ataviados con «esteladas» y con pancartas con proclamas separatistas, aclamaron las lecturas de los diferentes manifestos que llevaron a cabo portavoces de la plataforma Somescola.cat, que engloba a 36 entidades educativas favorables a la polémica política de inmersión lingüística de la Generalitat, y que fue la convocante de la concentración.

Una de las portavoces de la plataforma y presidenta de Òmnium Cultural, Muriel Casals, proclamó, en referencia al citado auto judicial, que «los jueces no pueden decidir nuestro modelo educativo». «La escuela no debe estar judicializada. No son los magistrados los que decidan el porcentaje de castellano que se debe cursar en la escuela, es absurdo».

El departamento de Enseñanza, que ahora dirige Irene Rigau, sigue sin acatar ninguna de las sentencias judiciales que han emitido en los últimos años tanto el Tribunal Supremo (TS) como el Tribunal Constitucional (TC), así como el propio TSJC. El último fallo indica que una cuarta parte del horario lectivo tiene que ser en castellano. La reacción de la conselleria fue recurrir al mismo TSJC este fallo, lo que indica que seguirán sin obedecer.

Con un claro ambiente separatista, los diferentes portavoces de las escuelas catalanas lanzaron numerosas proclamas a favor de la inmersión lingüística.

El escritor Màrius Serra también estuvo presente y recuperó el polémico palíndromo de «català a l'atac» («catalán al ataque»). El autor defendió que «nuestra unidad es la lengua, llevamos 30 años de una história de éxito», en referencia a la inmersión lingüística. «Parece que volvamos atrás –referencia al franquismo– , nuestro modelo educativo es una garantía de cohesión social». «Somos partidarios del catalán y del castellano, pero no somos tontos», añadió.

«Firmeza»

El manifiesto de la plataforma, que fue leído por tres niños, también pide «firmeza» a la conselleria de Educación frente a los «ataques judiciales que sufre el modelo educativo catalán». El acto, que transcurrió sin inceidentes destacables, concluyó con el grito de «todos somos directores», en referencia a los colegios que tienen que aplicar el auto del TSJC, y más proclamas independentistas.

Los concentrados desplegaron una pancarta de gran tamaño en la que se podía leer, en catalán, «Para un país de todos, la escuela en catalán».