Literatura

«Soy un artista con el método de trabajo de un contable»

Entrevista a Brandon Sanderson, el escritor más prolífico y popular de la fantasía presenta su idea de la creación en el congreso Eurocon

Brandon Sanderson, el escritor prolífico de la fantasía
Brandon Sanderson, el escritor prolífico de la fantasía

Entrevista a Brandon Sanderson, el escritor más prolífico y popular de la fantasía presenta su idea de la creación en el congreso Eurocon

La cabeza de Brandon Sanderson es un hervidero de mundos, personajes heroicos e historias asombrosas, tanto, que no le queda espacio en su cerebro para casi nada más. «Estoy convencido que si no estuviese atada al cuerpo, me olvidaría la cabeza en cualquier lado. Siempre tengo que preguntar a mi mujer dónde tengo el teléfono o las llaves. Eso sí, nunca olvido una historia», comenta el escritor más adorado de la nueva generación de escritores de fantasía, con sagas como las de Mistborn o «El archivo de las tormentas». En a penas una década ha publicado una veintena de libros, con los que ha conseguido seducir a más de ocho millones de lectores. Ayer ya se dio un baño de masas en la librería Gigamesh. Hoy quizá ya vuelva a casa, a Utah, con su mujer y tres hijos, o seguirá su interminable tour de presentaciones de sus novelas. Lo que es seguro es que encontrará tiempo, en hoteles, aviones, trenes, cafeterías, donde sea, para escribir.

– ¿Cómo hace para ser tan prolífico, escribir varios libros a la vez, y no perderse en sus propios mundos?

– La clave, supongo, es que tengo por un lado una vena artística y creativa y por otro una gran capacidad de orden y trabajo, heredada de mi madre. Ella es contable y me enseñó la completa dedicación al trabajo, la habilidad para dividir los grandes proyectos en pequeñas partes y gestionar de forma eficiente mi tiempo. Supongo que mi éxito se debe a eso, que soy un artista con los hábitos de un contable.

– ¿Cómo se introdujo en la fantasía?

– No soy como esos escritores que dicen que a los tres años ya escribían novelas. Yo odiaba los libros de pequeño, me aburrían. Supongo que era porque sólo me daban libros de niños de mi edad en la escuela y no me decía nada. No fue hasta que tenía 13 años que una profesora me retó a leer algo más complejo, la historia de una hechicera de mediana edad que tendrá que decidir en convertirse en la mejor nigromante del mundo o salvar a su familia. Era algo tan alejado de mi vida que despertó mi imaginación de forma increíble y consiguió, de paso, que comprendiese mejor a mi propia madre, que tuvo que renunciar a su carrera para criarme.

– ¿Cuales fueron esas primeras influencias?

– Aquella novela fue «Dragonsbane», de Barbara Hambly y cambió mi vida. Depués vinieron otras escritoras de fantasy como Anne McCaffrey y Melanie Rawn, que me marcaron el camino. Que al principio de mi carrera me criticasen que mis personajes femeninos fueran planos fue un palo muy fuerte, sobre todo porque yo adoraba a las escritroras del género fantástico.

– ¿Es eso lo más complicado, conseguir personajes profundos más allá de la fantasía y maravilla de mundos lejanos?

– Sí. Gracias a Dios escribí 13 novelas antes de que me publicasen la primera, lo que me permitió mejorar. Las primeras tenían ambientaciones maravillosas y mundos electrizantes, pero no había personajes con los que empatizar, lo que los hacía aburridos. Pronto me di cuenta de que tenía que tratar a todos mis personajes, del héroe al más pequeño, con su propio arco emocional y sus propequeña historia interna, como cada uno de nosotros somos los protagonistas de nuestra vida. Esto hizo que mis libros ganasen en fascinación e interés.

– ¿Y por qué ha situado la mayoría de sus novelas dentro del mismo universo, el Cosmere?

– Me encantan las grandes sagas épicas, esas historias que se interconectan unas a otras como si fuesen un puzzle para un final explosivo. Sin embargo, soy consciente de que si le hablas a un lector de una saga de 35 libros, puede asustarse. Así que crear historias independientes, pero centradas en un mismo universo de 16 planetas, es como una trampa para que aquellos que sí quieran buscar relaciones a gran escala, las encuentren, y al mismo tiempo los que sólo quieran novelas de historias cerradas, también las encuentren.

– Parece ser que ya está en contacto con productoras para que sus historias salten a la gran pantalla.

– Lo que tengo claro es que yo escribo libros, no películas, y quiero que sea un director con una visión propia quien lohaga. Las mejores películas de Harry Potter eran las que más se escapaban de los originales y está claro que «El señor de los anillos» está creada bajo la visión única de Peter Jackson. Eso busco.