Un carnaval con historia

Una imagen de las múltiples rúas que se pueden ver desde el «dijous gros» al entierro de la sardina
Una imagen de las múltiples rúas que se pueden ver desde el «dijous gros» al entierro de la sardina

No existe otra fiesta como carnaval. Navidad no tendrá nunca a los tres cerditos bailando al lado de un hombre con un cáctus en la cabeza. El día de la Constitución tampoco verá a una señora vestida con ruedas, que dice que es un accidente de coche, discutiendo con un huevo que se parte. ¡Halloween! Por favor, así es como Carnestoltes llama a su caballo, y lo llama mal, sólo para molestarlo. Carnaval es único, y esa es la gracia. Todo es posible. Además, como fiesta pagana no excluye a nadie, sólo hay que perder la vergüenza.

Barcelona calienta motores para celebrar un año más esta gran fiesta de disfraces. Del 27 de febrero al 5 de marzo, la ciudad acogerá una semana de actividades en un año que ha querido volver a los orígenes y rescatar fiestas tradicionales que separan el carnaval barcelonés del resto que se repiten por todo el mundo. La intención es atraer a más público, conseguir una mayor participación ciudadana, y que todos los barceloneses se apunten a ponerse un disfraz y jugar un poco.

Por primera vez, las actividades principales se realizarán en el Born Centre Cultural. El «dijous gras» inaugurará la fiesta con la tradicional cabalgata que llevará a los embajadores de las Siete Naciones y al Rey Carnestoltes, interpretado este año por el actor Jordi Martínes, desde el Mercat de Santa Caterina al Born. Durante el recorrido, se recuperará los «Focs de Carnaval», fuegos artificiales tradicionales de Barcelona que ya se utilizaban en los siglos XVII y XVIII.

El viernes Albert García Espuche realizará una conferencia para hablar de la vertiente histórica del carnaval barcelonés. El sábado se organizarán 32 rúas populares en los diferentes barrios. El domingo destaca, a parte del baile de máscaras, la batalla campal de «La Taronjada», un todo contra todos para lanzar cosas naranjas. En el siglo XIV se lanzaban naranjas de verdad, pero no será el caso.

El miércoles 5 de marzo se realizará en el Parc de la Ciutadella el entierro de la sardina y se dará punto y final a una larga semana de festejos.