Agricultura reduce un 27 por ciento la lucha contra el «cucat» del arroz

En 2009 instaló 650.000 varillas con difusores contra esta plaga, frente a las 490.000 de este año

Las primeras referencias escritas de la plaga del «cucat» en España son de l'Albufera de Valencia en el año 1933
Las primeras referencias escritas de la plaga del «cucat» en España son de l'Albufera de Valencia en el año 1933

En 2009 instaló 650.000 varillas con difusores contra esta plaga, frente a las 490.000 de este año

El «Chilo suppressalis walk», también conocido con el nombre de barrenador o «cucat» del arroz en la Comunitat Valenciana, ataca la caña del arroz, llegando a producir la muerte de la planta afectada. La Comunitat Valenciana es, en la actualidad, la única que utiliza la lucha biológica contra este insecto, basado en la confusión sexual con feromonas específicas y que reduce el uso de los insecticidas en los arrozales valencianos.

Pero los dispositivos para acabar con este insecto en los cultivos valencianos se han reducido en los últimos años. Concretamente, desde el año 2009 el número de varillas con difusores de feromonas ha pasado 650.000 a 490.000, un descenso del 27 por ciento que afecta también al número de hectáreas sobre las que se trabaja que ha caído un siete por ciento. Hace días años se protegía un total de 16.132 hectáreas de arrozales, frente a las 15.000 de la actualidad.

Estos cultivos se encuentran en las proximidades del Parque Natural de la Albufera y en los marjales de Pego-Oliva y de La Llosa y Xilxes.

El objetivo de los difusores es evitar que el insecto ataque la caña del arroz, ya que puede llegar a producir la muerte de la planta afectada y en consecuencia una merma importante de la producción.

Desde la Conselleria de Agricultura explicaron que el método de la lucha biológica ofrece grandes ventajas debido a que actúa específicamente sobre esta plaga y no afecta en ningún momento ni al resto de insectos beneficiosos ni a animales superiores, además de no dejar ningún tipo de residuo.

Esta técnica de lucha contra el «cucat» permite a través de la colocación de unas varillas de madera con difusores de feromona sintética de la hembra del insecto, saturar la atmósfera que rodea el cultivo.

Para su adecuado funcionamiento, las varillas se colocan cubriendo toda la superficie de arroz, y con un marco de colocación de 18x18 metros (31 difusores por hectárea). De este modo, los machos de esta especie no pueden detectar las pequeñas cantidades de feromonas naturales emitidas por las hembras existentes, con lo que se dificulta el apareamiento y se produce la confusión sexual.

En definitiva, el objetivo de estos tratamientos es conseguir rebajar el nivel de la población de este insecto, de manera que afecte, en la menor medida posible, a este cultivo de gran importancia en la Comunitat Valenciana.

Desde la Conselleria remarcaron que esta metodología cuenta con la aceptación por parte de los agricultores y además resulta de alto interés ecológico para el espacio en el que se encuentran ubicados los arrozales.

Una plaga procedente del sudeste asiático

El origen del «cucat» del arroz se encuentra en el sudeste asiático, procedente de Japón y la parte oriental de China, y desde allí se extendió a otras zonas llegando a Europa. En España se detectó en 1933 en l'Albufera de Valencia y a principios de siglo también pudo haber aparecido en el Delta del Ebro, pero no existe ninguna referencia escrita anterior a la de Valencia. Actualmente este barrenador tiene carácter de plaga en las provincias de Huesca, Gerona, Tarragona y Valencia.