Ángel Escudero: «A los artistas hay que tratarlos como deportistas de élite»

VALENCIA-¿Tan especiales son los artistas que merecen un tratamiento médicos diferenciado? El doctor Escudero cree que sí, y de ese convencimiento nació un grupo interdisciplinar que trata a este colectivo como si fueran deportistas de élite. ¿Qué les duele a los músicos, pintores, escultores...?

–Los músculos, las articulaciones, mucho estrés...El artista tiene una sensibilidad especial, por lo que somatizará más que el resto cualquier problema y tendrá una respuesta física mayor. No suelen presentar lesiones físicas puras o estrés puro, sino una combinación de ambos factores. De ahí que le tratemos de forma global.

-Y entre ellos, ¿qué dolor les diferencia y qué les une?

-El dolor en la columna, el estrés, la mala calidad del sueño... son comunes a todos ellos. Por ejemplo, el ochenta por ciento de los músicos que se suben a un escenario, o les duele algo, o están sufriendo miedo escénico. Lo pasan muy mal, pero disimularlo es parte de su trabajo. Están acostumbrados a sufrir su lesión en silencio, a asumir el dolor. Por eso no suelen cogerse bajas laborales.

-Asegura que son un colectivo dado a somatizar enfermedades.

-Llega un momento en que no sabemos qué fue primero, si la ansiedad o la lesión. Por eso lo abordamos todo de forma interdisciplinar. Un error muy común es no tratarlos como se trata a los deportistas. Ellos no salen a un campo, pero salen a un escenario, con la misma presión. Hay que tratarlos como si fueran Cristiano Ronaldo.

-Hablamos de tratamientos en la sanidad privada, ¿cómo les está afectando la crisis?

-A pesar de ella, los artistas siguen priorizando su salud. Nosotros hemos aumentado el número de pacientes, más de un diez por ciento. Detrás de cada codo que duele, hay una persona sufriendo y la crisis, no sólo la económica, sino también la social, la de valores o la anímica, se somatizan y por ello se dan más casos de sufrimiento.

–¿Hasta qué punto es bueno presionar a los niños artistas?

–Soy partidario de detectar el nivel de autoexigencia del niño y bajárselo. Hay que descubrir las habilidades y dones que tienen y ayudarles a que los desarrollen, pero sin presiones. El perfil de paciente joven es el de una niña brillante, que saca muy buenas notas y que con diez años, la traen sus padres con un problema de estrés. Ahí están fallando los padres.

-¿Tienen entonces más pacientes chicas?

-Ellas son más perfeccionistas y eso se ve desde pequeñas. Las chicas toman más apuntes y, además ¡los pasan a limpio! Tenemos la típica joven que viene con sobrecarga muscular y se le achaca al instrumento que toca, pero la realidad es que se trata de malos hábitos posturales, tanto en el conservatorio como en el colegio. Aquí, por ejemplo, le enseñamos ergonomía, cómo escribir...

-¿Cree que la asignatura de Educación Física que se imparte en los colegios está obsoleta?

-Se puede hacer mejor. Nosotros damos charlas en centros educativos y siempre nos preguntan lo mismo: ¿y por qué los médicos no explican esto?

-¿Qué futuro vislumbra?

–El futuro pasa por la promoción de la salud. En Europa existen empresas que no sólo ponen en práctica la prevención de riesgos laborales, sino que apuestan por crear puestas de trabajo que sean promotores de la salud. Por cada euro que se invierte en este área, se genera cuatro o cinco, porque se evitan bajas laborales. No es necesario llegar al extremo de la sede de Google, pero se pueden hacer muchas cosas para aumentar la eficacia de los empleados. De lo contrario, se crea un círculo vicioso.

-La Navidad es una de las épocas más estresantes, ¿algún consejo?

-Lo mejor para disfrutar de estas fechas de una manera saludable es saber delegar. Que no recaiga todo el esfuerzo sobre la pobre madre de familia. Hay que saber compartir y crear un ambiente alegre y, además, dedicar unos minutos a reflexionar. Recomiendo que se monten reuniones familiares para la reflexión. De lo contrario, como dice doctor y profesor Valentín Fuster, iremos como pollos sin cabeza.