Calabuig, convencido de que asumirá la totalidad de Agval

Tranquilo y seguro de sí mismo. Así se mostró ayer el presidente de Aguas de Valencia, Eugenio Calabuig, en un encuentro con la prensa tras la celebración de la Junta de Accionistas de la compañía. El también propietario de Facsa se mostró convencido de que el proceso de arbitraje que acaba de iniciar en la Cámara de Comercio de Valencia para adquirir las acciones que en este momento se encuentran en posesión de CaixaBank, se resolverá a su favor.

De esta forma, Calabuig se convertiría en el propietario de Agval, la sociedad valenciana creada hace años para blindar el capital valenciano dentro de Aguas de Valencia, y cuyo accionariado se reparte en la actualidad entre Facsa (50,01 por ciento) y CaixaBank, que asumió las acciones de Banco de Valencia (49,99 por ciento) al realizar su compra.

Calabuig indicó que, hasta el momento, todo parece indicar que no habrá ningún problema para realizar la transacción y que la entidad catalana tendrá que abandonar la dirección y gestión de la firma de aguas valenciana.

El problema primordial reside en que CaixaBank es también accionista de Aguas de Barcelona, principal enemiga de la empresa valenciana.

Calabuig explicó que el precio de la participación de la Caja catalana oscilará entre los 45 y los 60 millones de euros. Aunque no aclaró si posee toda esa liquidez. Sí dejó claro que, si no lo pudiera pagar, no habría presentado la oferta.

En cuanto a los resultados de Aguas de Valencia, son inmejorables. La empresa obtuvo el año pasado un beneficio neto de 21,2 millones de euros, que supone un incremento del 15,4 por ciento respecto al año anterior.