Catalá critica que Ribó no se oponga a los recortes y que, en cambio, suba los impuestos y las tasas

Catalá junto a Broseta. También asistió la concejal San Segundo
Catalá junto a Broseta. También asistió la concejal San Segundo

La portavoz del PP en el Ayuntamiento de Valencia, María José Catalá, lamentó ayer que el alcalde, Joan Ribó, se mantenga callado y «rehúse exigir que los recortes anunciados por la Generalitat no afecten a los equipamientos, dotaciones y servicios de los vecinos de Valencia».

Catalá y la concejala María José Ferrer San Segundo se reunieron ayer con la presidenta de la Federación de Vecinos de Valencia, María José Broseta, y con parte de su directiva dentro de la ronda de contactos que está realizando para informar del «Impuestazo de Ribó» aprobado de forma provisional el pasado jueves en el pleno, según ha informado el PP.

En este sentido, los populares explicaron que a cualquier vecino de a pie de Valencia le va a afectar de lleno la subida de impuestos aprobada por Compromís y PSPV.

«Todos los propietarios de inmuebles de Valencia van a pagar un tres por ciento más de IBI y el Ayuntamiento no lo va a compensar. Además, el recibo del agua va a subir de media un 105 por ciento y también se va aumentar el recibo de la circulación», expresó Catalá.

Sobre este último punto, 325.042 turismos de la ciudad de Valencia sufrirán un incremento que será del tres por ciento al seis por ciento en función de los caballos fiscales del turismo, siendo los más perjudicados aquellos que menos cilindrada tienen y que se enfrentan a su subida del 6 por ciento, según las mismas fuentes.

Por otra parte, explicó que los ciclomotores aumentarán un cinco por ciento.