Disparidad de opiniones ante el primer domingo de libertad horaria

Algunos centros comerciales no abrirán durante los dos primeros festivos

La libertad horaria de la que disfrutan los comercios de las cuatro zonas de Valencia declaradas turísticas ha generado controversia en el sector. Tanto es así que algunos centros comerciales de la ciudad han decidido no abrir los dos primeros festivos desde la aplicación de la medida, este domingo y el próximo 22 de enero, día de San Vicente Mártir.

En este caso se encuentra la Galería Jorge Juan, un centro comercial muy próximo al Mercado de Colón, donde la gerencia ha decidido no abrir ninguna de sus 42 tiendas. Sin embargo, no descarta trabajar los festivos en los meses de primavera o verano, según indicaron ayer fuentes del centro comercial.

En el centro comercial Arena Multiespacio, próximo al estadio del Levante UD, la libertad horaria se aplicará a partir del 27 de enero con el fin de poder adecuar las nuevas medidas a los pequeños arrendatarios.

Según explicó su director, José Pazos, los pequeños comercios habían planteado la imposibilidad de abrir el próximo domingo debido a la falta de tiempo para adecuar sus plantillas, por lo que la dirección decidió que la apertura de festivos sea a partir del 27 de enero y con unos horarios mínimos de 11 a 20 horas.

Arena Multiespacio, que acoge 109 locales abiertos -once de ellos grandes superficies de más de 500 metros y el resto comercios pequeños- ha fijado dos excepciones en las que los locales permanecerán cerrados: el 1 de mayo, Día del Trabajo, y el 25 de diciembre, Navidad.

Las empresas de Anged, por su parte, en representación de las grandes empresas de distribución, abrirán sus puertas todos los días a partir del 20 de enero.

En protesta por «una medida desafortunada», algunos pequeños comercios del centro comercial El Saler cerrarán durante veinte minutos mañana, tiempo en que se concentrarán en la plaza principal interior. En palabras del dueño de una de las tiendas, Javier Lucena, «lo que ellos llaman libertad, las tiendas que estamos en centros comerciales lo tenemos como imposición bajo amenaza de multa».

Según Lucena, excepto las grandes firmas, la mayoría de los locales pequeños está «absolutamente en contra» de esta medida tanto en el aspecto personal, porque perjudica la conciliación laboral y familiar, como económico, por los mayores gastos y contratación de personal que implica.