El exjefe de contratación de Terra Mítica pagó facturas no respaldadas

El exresponsable de contratación de Terra Mítica Justo Valverde, procesado junto a otras 34 personas por el supuesto fraude de más de cuatro millones de euros en la construcción del parque temático de Benidorm, ha admitido hoy que se pasaban facturas "no respaldadas por un proyecto o contrato previo".

En la sexta sesión del juicio por estos hechos que se celebra en la Ciudad de la Justicia de Valencia, Valverde ha sostenido que, no obstante, se contrataba "de acuerdo con las obras a realizar", no por amiguismo, aunque desconoce si estos contratos salían a concurso público, como corresponde a las inversiones del dinero público.

Según ha respondido al Ministerio Público, a su departamento llegaban "muchas"facturas que no correspondían a algo contratado o "no tenían proyecto previo"pero que venían autorizadas por la comisión ejecutiva, y ha confesado que no se negó a firmar estos pagos ni comprobó si las obras estaban efectivamente realizadas o en el modo supuestamente acordado.

"Había que atender determinados trabajos urgentemente. Terra Mítica era una obra inmensa y, aunque la mayoría se contrató con proyecto, había otros trabajos, problemas que surgían, y se solucionaban de esta manera", ha declarado Valverde, excuñado del entonces president de la Generalitat Valenciana, Eduardo Zaplana.

En su declaración, Valverde, licenciado en Derecho, diplomado en empresariales y excoronel del Ejército del Aire, ha explicado que se incorporó a Sociedad Parque Temático de Alicante (SPTA), constituida en 1997, "desde el principio"y que pasó, en el año 98, "al departamento contratación y servicios generales", aunque también formó parte de recursos humanos y del económico-financiero.

Ha recordado que el parque contaba con gerencias externas, como Global Idom, responsable de certificar las atracciones del parque, y Bovis, que certificó obras del proyecto de construcción de Terra Mítica.

Justo Valverde, para el que la fiscal reclama 10 años de prisión, ha afirmado que no sabe si el contrato de estas gerencias se sacó a concurso o se consultó otras posibilidades, y ha manifestado: "Me dijeron que preparara contrato con estas personas. La comisión ejecutiva me pasó el contrato de la contratista".

De este modo, se contrató a Global Idom y a Bovis para la dirección facultativa de las obras y "se iniciaron las obras cuando llegaron los proyectos". También ha asegurado que estas empresas "no tenían obligación"de comunicar las subcontratas.

Después de insistir en que no conocía previamente al empresario Vicente Conesa, al que Fiscalía sitúa al frente de una "trama organizada"de falsificación de facturas en connivencia con sociedades como Terra Mítica, ha dicho que no percibió "malestar por parte de algunos responsables del parque por el hecho de que se estuvieran autorizando pagos no correctos".

El exdirectivo ha descrito que el parque contaba con dos modos de contratación, y que en "la inmensa mayoría"de los casos se contrataba mediante proyectos y "de acuerdo con lo reclamado en el pliego de condiciones", no por beneficiar a conocidos.

En otros casos, y como segundo método de contratar, llegaban a su departamento facturas "autorizadas"por sus superiores que no tenían proyecto previo.

Ha calculado que, de los "51.000 millones de pesetas"que se invirtieron en Terra Mítica, lo contratado sin proyecto ascendió a unos 200 millones de pesetas, lo que considera una cifra "normal"y "poco elevada"para atender los "imprevistos de una obra de tal naturaleza".

Ha asegurado no recordar haber contratado con los empresarios Antonio Moreno Carpio José Luis Rubio y Vicente Conesa (hijo), entre otros, cuyas empresas, según Fiscalía, las habría introducido Vicente Conesa (padre) y a través de ellas se habría cometido el fraude.

Por su parte, uno de los hijos de Vicente Conesa, Vicente Conesa Ripoll, también imputado en la causa, ha declarado que su padre le dio poderes y formó parte de la empresa C3, acusada de facturar a Terra Mítica trabajos supuestamente no realizados, pero que la firma en documentos que obran en la causa no es suya y no ha tenido "relación directa ni indirecta"con las empresas enjuiciadas.